Si usted es de los que se trasnocha viendo a los San Antonio Spurs, lo que pasó anoche le debió doler hasta en el alma. Victor Wembanyama, el fenómeno que tiene a la liga de cabeza, sufrió un golpe brutal contra el piso que lo dejó “en Belén con los pastores”. El resultado fue el peor escenario posible: una conmoción cerebral que lo saca de juego por tiempo indefinido.
48 horas de silencio absoluto
El reputado insider Shams Charania soltó la noticia que nadie quería escuchar. Según el protocolo de la NBA, “Wemby” tiene prohibida cualquier actividad física por las próximas 48 horas. ¡Nada de pesas, nada de tiros, nada de mambo! Si en ese tiempo no presenta mareos ni náuseas, podrá empezar a caminar y subir la intensidad poco a poco.
Pero ojo, el proceso es más largo que una fila para sacar el pasaporte. El francés tiene que superar una serie de pruebas médicas rigurosas y ser evaluado por especialistas en neurología antes de que le den el “visto bueno” para sudar de nuevo la camiseta.
¿Se desinflan los Spurs?
La ausencia de Wembanyama se sintió de una vez: San Antonio perdió el Juego 2 tras su salida. Es una realidad amarga; sin su “torre de control” en la pintura, los Blazers se sirvieron con cuchara grande. Lo preocupante para los fanáticos dominicanos que siguen a Gregg Popovich es que una conmoción es algo impredecible. Hay jugadores que regresan en una semana, pero otros se pasan un mes fuera de combate.
Un golpe al espectáculo
Wembanyama acababa de ser nombrado Defensor del Año (DPOY) y estaba dando un show de otro planeta. Perderlo ahora es un golpe bajo para el espectáculo de los playoffs. En los colmados de RD el debate es uno solo: ¿Podrán los Spurs sobrevivir a los Blazers sin su mejor arma o ya pueden ir empacando las maletas?
La salud del gigante es lo primero, pero la urgencia de la postemporada no espera a nadie. ¡Se armó el lío en San Antonio y el panorama se puso más oscuro que un apagón en agosto!