Los rumores sobre el futuro de Austin Reaves llegaron a su fin este miércoles de la manera más espectacular posible. El escolta estadounidense, quien llegó a la liga por la puerta de atrás al no ser seleccionado por ninguna franquicia en el Draft de 2021, ha acordado regresar a la escuadra californiana firmando un contrato máximo de cuatro años y 185 millones de dólares.

Según informó el reconocido periodista de ESPN, Shams Charania, el pacto incluye una opción de jugador para la última temporada (2029-30). Para estampar la firma en este megacontrato, Reaves previamente rechazó su opción de jugador de 14.9 millones, dando el salto financiero más grande de su carrera.

Dato Histórico: Las agencias representantes del jugador (AMR Agency) confirmaron que este trato representa el contrato más rico jamás otorgado a un jugador “undrafted” (no elegido en el Draft) en los anales de la NBA.

Detroit amenazó con robárselo a Hollywood

El gerente general de los Lakers, Rob Pelinka, tuvo que moverse con agresividad en los últimos diez días debido al enorme interés de la liga por los servicios del escolta de 28 años.

Fuentes de la liga revelaron que los Detroit Pistons estaban listos para tentar a Reaves en la agencia libre ofreciéndole un salario de nivel máximo si salía al mercado abierto. Ante la seria amenaza de perder a uno de sus jugadores más queridos por la fanaticada, la directiva de Los Ángeles no dudó en poner sobre la mesa la oferta máxima permitida para retenerlo a largo plazo.

El nuevo pilar de los de oro y púrpura

La apuesta de los Lakers está totalmente respaldada por los números. En la pasada temporada, Reaves se consolidó como la gran bujía del perímetro angelino, registrando los mejores promedios de su carrera con 23.3 puntos, 5.5 asistencias y 4.7 rebotes por partido, lanzando para un notable 49% de campo y un 36% desde la línea de tres puntos.

Mientras el universo de la NBA se mantiene en vilo esperando la decisión final de LeBron James sobre su continuidad en la franquicia, los Lakers ya han dejado claro que, pase lo que pase, el futuro de la organización de Hollywood está seguro en las manos de Austin Reaves.