Ben Simmons se encuentra ante uno de los momentos más determinantes de su carrera. Después de pasar en blanco la temporada 2025-26, el australiano pretende regresar a la NBA y demostrar que todavía tiene las condiciones físicas y deportivas necesarias para competir al máximo nivel.
El base decidió tomarse un año de descanso con el objetivo de recuperar su cuerpo después de varias temporadas marcadas por lesiones. Ahora, según la información publicada por Andscape, existen franquicias interesadas en darle una nueva oportunidad. Incluso, al menos una organización habría recibido una propuesta para que Simmons participe en su training camp.
El interés resulta significativo porque el jugador llega a esta etapa con una carrera que ha tomado un rumbo muy diferente al que se proyectaba en sus primeros años. Simmons fue seleccionado con el número uno del Draft de 2016 y rápidamente se convirtió en uno de los jugadores jóvenes más prometedores de la liga. Su combinación de tamaño, velocidad, capacidad para manejar el balón y visión de juego lo convirtió en un perfil poco habitual para un base.
Sin embargo, las lesiones y las dificultades para mantener continuidad terminaron modificando por completo su trayectoria. Después de varios años con problemas físicos, Simmons decidió detenerse y utilizar la temporada pasada para intentar reconstruirse desde el punto de vista atlético.
Ahora asegura encontrarse en una de sus mejores condiciones físicas en muchos años. Uno de los entrenadores que ha trabajado con él también sostiene que el jugador ha recuperado parte de su capacidad atlética. La verdadera pregunta, sin embargo, no podrá responderse en los entrenamientos individuales.
Simmons tendrá que demostrarlo en competencia.
Su primera gran prueba llegará con la selección de Australia. El base participará sin restricciones, lo que le permitirá comprobar cómo responde su cuerpo ante las exigencias reales de un partido. Más que una simple preparación internacional, este proceso puede convertirse en una evaluación de su futuro profesional.
El contexto también explica por qué esta oportunidad puede ser especialmente importante. A sus 30 años, Simmons ya no es el joven prospecto al que una franquicia estaba dispuesta a esperar durante años. Los equipos interesados necesitarán comprobar que puede mantenerse saludable, jugar con regularidad y aportar algo concreto dentro de una rotación.
Y ahí aparece el principal desafío.
Incluso si recupera su explosividad y condición física, Simmons tendrá que demostrar que puede traducir esas capacidades en producción sobre la cancha. Su valor histórico ha estado relacionado con la defensa, la creación de juego, la transición y su capacidad para aprovechar su físico. Pero las dudas sobre su ofensiva, especialmente como amenaza exterior, han condicionado su utilización en los últimos años.
Por eso, el eventual regreso no dependerá únicamente de que pueda correr, saltar o completar un calendario de partidos. También tendrá que convencer a una organización de que puede cumplir un papel definido y útil.
Su objetivo, además, va más allá de regresar a la NBA. Simmons quiere llegar con Australia a los Juegos Olímpicos de 2028. Para conseguirlo, el proceso comienza mucho antes de Los Ángeles: necesita recuperar ritmo competitivo, demostrar que su cuerpo responde y volver a establecerse como jugador profesional.
La NBA, por tanto, todavía podría tenerle reservado un lugar, pero probablemente ya no bajo las condiciones de sus primeros años. Simmons tendrá que aceptar que su siguiente oportunidad puede llegar desde un rol mucho más específico y con menos margen para demostrar su valor.
La diferencia esta vez es que el jugador parece entenderlo. Después de una temporada completa dedicada a recuperar su condición, tendrá la oportunidad de poner a prueba todo ese trabajo.
El talento que lo llevó a ser número uno del Draft nunca estuvo realmente en discusión. Lo que queda por comprobar es si su físico y su juego pueden volver a sostenerlo al nivel que exige la NBA.
Por ahora, la puerta no está cerrada. Pero esta vez, Simmons tendrá que ser quien demuestre que merece volver a abrirla.