Los campeones reinantes de la NBA, los Denver Nuggets, se encuentran en el ojo del huracán tras una devastadora derrota por 117-83 ante los Los Angeles Clippers en el Juego 3 de la primera ronda de los playoffs. El resultado no solo dejó a los Nuggets en desventaja en la serie (2-1), sino que provocó un veredicto tajante por parte del exjugador y actual analista de Inside the NBA, Charles Barkley, quien no dudó en declarar que el equipo de Nikola Jokic “está muerto”.
El escenario fue el Intuit Dome, hogar de los Clippers y testigo de la primera victoria de postemporada en su historia. La energía de la afición angelina coincidió con una actuación arrolladora del equipo local, liderado por un Kawhi Leonard dominante que firmó un doble-doble de 21 puntos y 11 rebotes. Leonard fue respaldado por un James Harden explosivo en la primera mitad (20 puntos, 9 asistencias, 6 rebotes), y por un elenco que mostró profundidad y hambre de victoria.
Seis jugadores de los Clippers alcanzaron doble dígito en anotaciones, incluyendo un encendido Norman Powell (20 puntos con 7 de 12 en tiros de campo), Ivica Zubac con 19 unidades y Nicolas Batum, quien salió desde el banco para clavar cuatro triples decisivos.
El hundimiento del campeón
Aunque Nikola Jokic consiguió su segundo triple-doble consecutivo con 23 puntos, 13 rebotes y 13 asistencias, su actuación fue insuficiente ante un equipo que simplemente lo superó en todos los aspectos del juego. Denver terminó con un pobre 40.3% en tiros de campo y un 26.9% desde la línea de tres, acompañado de 16 pérdidas de balón que reflejan su desorganización ofensiva.
Lo más preocupante fue la falta de apoyo para Jokic. Jamal Murray aportó 23 puntos, pero la ofensiva colectiva se vio frenada por la defensa intensa de los Clippers. La situación se agravó con la pobre actuación de Michael Porter Jr., claramente limitado por una lesión en el hombro que arrastra desde el Juego 2. Su efectividad fue nula, con apenas 2 de 9 tiros acertados, mientras que Russell Westbrook ofreció un rendimiento desconectado, fallando 4 de 5 tiros y con un -16 en eficiencia durante sus escasos nueve minutos en cancha.
Barkley sin filtro
La reacción de Charles Barkley no tardó. Con su estilo directo, el exjugador sentenció: “Los Nuggets están acabados. Este no es el equipo del año pasado, no tienen el mismo enfoque ni la misma intensidad. Ya perdieron la serie.”
Aunque pueda sonar drástico, Barkley recoge un sentir que comienza a extenderse en la comunidad NBA: Denver, pese a tener una de las estrellas más dominantes del siglo en Jokic, parece estar naufragando justo cuando más se necesita solidez.
¿Una reacción posible?
Aún queda camino por recorrer. El Juego 4 se disputará nuevamente en el Intuit Dome este sábado, y una victoria de los Clippers los colocaría a un paso de eliminar al campeón vigente. Pero si hay un equipo con la capacidad de responder bajo presión, es el de Denver.
No obstante, deberán mostrar una versión radicalmente distinta. Necesitan a Porter Jr. sano, a Westbrook enfocado y al resto del elenco comprometido con un esfuerzo defensivo constante. Jokic no puede cargar solo con la responsabilidad.
Más allá de la serie: un posible cambio de ciclo
La narrativa que rodea a los Nuggets empieza a recordar a otros campeones recientes que, tras alcanzar la cima, no supieron mantener la constancia. ¿Estamos ante un simple traspié o el inicio del declive de una generación? El tiempo lo dirá. Lo que está claro es que los Clippers han olido sangre, y con Leonard y Harden en modo depredador, no tienen intención de dejar escapar esta oportunidad histórica.
Por ahora, el juicio de Barkley parece firme: los Nuggets han perdido más que un partido —han perdido su aura de imbatibilidad. La respuesta del equipo en el próximo juego podría definir no solo su presente, sino su legado.