El TD Garden estaba listo para celebrar el pase a la siguiente ronda, pero los Celtics de Boston olvidaron que los partidos duran 48 minutos. Tras dominar gran parte del encuentro, el conjunto de Massachusetts sufrió un apagón ofensivo histórico en el último cuarto, permitiendo que los 76ers de Filadelfia robaran el Juego 5 con un marcador de 113-97.

La derrota significa que la serie, que Boston lideraba con comodidad, ahora regresa a Pensilvania este jueves para un Juego 6 que promete chispas.

Un cuarto periodo para el olvido

Las estadísticas del último parcial parecen una película de terror para los fans de Boston. Los Celtics simplemente no pudieron comprar un canasto:

  • Efectividad de campo: Un espantoso 3 de 22 tiros encestados.

  • Desde la línea: Fallaron 4 de sus 7 tiros libres (3-7), algo inaudito para un equipo de este calibre.

  • El contraste: Mientras Jayson Tatum y Jaylen Brown brillaron en el tercer cuarto con 19 puntos combinados, en el cierre desaparecieron ante la asfixiante defensa liderada por Joel Embiid y un sorprendente Quentin Grimes.

La explicación de Joe Mazzulla

Tras el partido, el coach de los Celtics, Joe Mazzulla, trató de ponerle palabras al caos. Según Mazzulla, el problema no fue la selección de tiros, sino la gestión emocional del juego.

“No creo que haya sido necesariamente por los triples; es el entendimiento de que estábamos en una buena posición y no ejecutamos… simplemente se vuelve frustrante”, comentó Mazzulla a la prensa. El técnico dejó claro que la falta de ejecución en momentos de alta presión fue lo que terminó “disparándoles en el pie”.

¿Hay razones para el pánico?

A pesar del golpe, Boston todavía tiene la sartén por el mango. Han ganado dos veces en el Xfinity Mobile Arena en esta serie, y la lógica dicta que tienen el talento para cerrar el trato el jueves. Sin embargo, el “momentum” ahora le pertenece a unos 76ers que han recuperado la fe y el aliento de su público.

Para los Celtics, cerrar la serie el jueves es vital para evitar un Juego 7 de vida o muerte y para ganar días de descanso antes de las semifinales de conferencia.

¿Cree usted que los Celtics se confiaron demasiado y dejaron revivir a un muerto, o los 76ers finalmente encontraron la fórmula para frenar a Tatum y Brown?