Los Rockets de Houston consiguieron una victoria vital en el Juego 4 para mantenerse con vida en la serie ante los Lakers, y lo hicieron sin su principal referente ofensivo, Kevin Durant. Tras el partido, el entrenador Ime Udoka ofreció una actualización sobre el estado físico del veterano de 37 años, quien no ha podido ver acción constante en esta postemporada.
Durant sufre un esguince de tobillo que se ha visto complicado por un edema óseo, una lesión que suele causar una inflamación interna persistente y dolor al apoyar. Según Udoka, esta condición le ha restado movilidad lateral y explosividad al jugador.
Tratamiento las 24 horas
El cuerpo técnico y médico de los Rockets está trabajando a contrarreloj para intentar recuperar a Durant para el Juego 5 del próximo miércoles:
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Estatus actual: “Día a día”. Udoka no lo ha descartado, pero su participación dependerá de cómo responda el tobillo al tratamiento en las próximas 48 horas.
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El proceso: Durant está recibiendo terapia constante para reducir la hinchazón y la rigidez en la zona afectada.
Un impacto limitado en la serie
La ausencia de Durant ha sido un golpe duro para Houston, ya que el alero solo pudo participar en el Juego 2 de esta serie, encuentro en el que anotó 23 puntos. Desde entonces, el edema óseo ha impedido que regrese a la duela con la intensidad necesaria para los playoffs.
Con la serie 3-1 a favor de los Lakers, los Rockets necesitan toda la ayuda posible para intentar forzar un sexto juego, pero la gerencia ha dejado claro que no arriesgarán la salud a largo plazo de Durant si no está en condiciones de competir.
¿Podrán los Rockets volver a ganar sin su máxima estrella en Los Ángeles, o la ausencia de Kevin Durant será el factor definitivo que le dé el pase a los Lakers?