La República Dominicana tiene esta noche una oportunidad para dar otro paso hacia la Copa del Mundo de baloncesto de 2027, pero también afronta un partido que no admite distracciones. Después de conseguir un histórico triunfo en Brasil, el seleccionado nacional cerrará la cuarta ventana de las eliminatorias recibiendo a Chile, con la misión de conservar el tercer puesto de su grupo y, con él, uno de los boletos directos al Mundial.

El encuentro está programado para las 8:10 de la noche en la Arena Banreservas Virgilio Travieso Soto, donde los dominicanos intentarán convertir el impulso conseguido en territorio brasileño en otra victoria.

La situación en la tabla explica la importancia del partido. Dominicana presenta récord de 5-2 y 12 puntos, suficiente para ocupar actualmente el tercer lugar del grupo, posición que otorga clasificación directa al Mundial. Sin embargo, la ventaja sobre México es mínima: los mexicanos tienen marca de 4-3 y 11 puntos.

Es decir, el margen de error es reducido.

Una victoria frente a Chile fortalecería considerablemente las posibilidades dominicanas de conseguir la clasificación y mantener la aspiración de asistir por cuarta Copa del Mundo consecutiva.

Después de Brasil, llegan cambios en la plantilla

El conjunto dominicano presentará dos modificaciones respecto al equipo que consiguió el triunfo ante Brasil.

Luismal Ferreiras y Chad Baker Mazara se incorporan a la selección en sustitución de Ángel Luis Delgado y Luis Santos, de acuerdo con la información suministrada por el cuerpo técnico a través de un despacho de prensa.

La principal novedad será Baker Mazara, quien tendrá una historia particular que contar incluso antes de disputar su primer partido con el equipo nacional.

El jugador, hijo de Derek Baker López, hará su debut con la selección dominicana y pasará a formar parte de un reducido grupo de parejas de padre e hijo que han vestido el uniforme nacional.

La tradición familiar ya tuvo un nuevo capítulo en la ventana anterior, cuando RJ Luis, hijo de Reggie Charles, se uniformó con el combinado dominicano.

Entre las parejas que han dejado esa huella aparece también Alfred Joel Horford y Alfred Williams Horford, padre e hijo que conforman el dúo que más veces ha representado a la selección.

La lista podría sumar próximamente otro apellido conocido del baloncesto dominicano. Los Lendeborg podrían convertirse en la siguiente pareja padre-hijo en hacerlo, con Yaxel Lendeborg uniéndose a Okary Lendeborg.

Montero y Feliz llegan encendidos

La República Dominicana tendrá nuevamente como referentes ofensivos a Jean Montero y Andrés Feliz, dos de los protagonistas principales del triunfo conseguido contra Brasil.

Montero fue la gran figura de aquella victoria con 30 puntos, mientras que Feliz aportó 24, en una actuación que permitió a los dominicanos conseguir un resultado de enorme valor en la lucha por la clasificación.

Ambos volverán a encabezar el grupo ante Chile, acompañados por Joel Soriano, David Jones, Andersson García, Juan Guerrero, Jhery Matos, Ángel Núñez, Richard Bautista y Luis David Montero.

El objetivo será mantener el nivel competitivo mostrado ante Brasil y evitar que la condición de colista de Chile se convierta en un factor de relajación.

Porque el partido puede parecer favorable por la posición de ambos equipos, pero para Dominicana su trascendencia está determinada principalmente por la tabla.

Una victoria puede acercar el cuarto Mundial consecutivo

El sistema de clasificación establece que los tres mejores equipos de cada grupo y el mejor cuarto lugar conseguirán los siete boletos correspondientes a América para la Copa del Mundo de 2027, que se celebrará en Catar.

Por eso, cada resultado comienza a tener un peso mayor conforme se acerca la recta final del proceso.

Dominicana ya consiguió una victoria de enorme importancia en Brasil y ahora tiene la posibilidad de cerrar la cuarta ventana con otro triunfo que le permita proteger el último puesto de clasificación directa de su grupo.

La amenaza más inmediata es México, que marcha un punto por detrás.

La ecuación es sencilla, aunque la presión no lo sea: Dominicana necesita seguir acumulando victorias para evitar que la pelea por el tercer puesto se complique en las próximas ventanas.

Puerto Rico también siente la presión

La jornada también presenta una situación delicada para Puerto Rico, una selección que no falta a una Copa del Mundo desde 1982.

El conjunto puertorriqueño llega al cierre de esta cuarta ventana en una posición complicada y con muy poco margen para cometer errores.

Puerto Rico perdió el viernes frente a Argentina y esta noche enfrentará a Uruguay en Montevideo. Actualmente se encuentra fuera de la zona de clasificación y todavía tiene pendiente un nuevo enfrentamiento contra Argentina en el cierre de las eliminatorias, previsto para febrero próximo.

México ocupa actualmente el último puesto que concede clasificación.

La situación confirma la intensidad de una eliminatoria en la que cada ventana puede modificar considerablemente las posiciones.

Chile, la última prueba de la ventana

Para Dominicana, el escenario es diferente al de Puerto Rico. El equipo llega al compromiso con la confianza que dejó la victoria sobre Brasil y con el boleto directo en sus manos.

Pero todavía no está asegurado.

Chile, colista del grupo, representa la última prueba de esta ventana y una oportunidad que los dominicanos deben aprovechar para ampliar su margen sobre México.

Después del golpe de autoridad conseguido en Brasil, el reto será demostrar que aquella actuación no fue un episodio aislado.

Una nueva victoria dejaría a la República Dominicana mucho más cerca de su cuarta participación consecutiva en una Copa del Mundo.

Y, de paso, permitiría que la selección cierre la ventana con algo más que una victoria histórica: con una posición mucho más sólida en el camino hacia Catar 2027.