Luka Doncic llega con la mano caliente y el ánimo por las nubes. En su última presentación, el base esloveno firmó 51 puntos, 10 rebotes y 9 asistencias, con una puntería demoledora desde el perímetro (9/14 en triples), para guiar a los Lakers en un triunfo 142-130 sobre los Chicago Bulls en Los Ángeles.
La actuación no solo fue su primera noche de +50 con la camiseta oro y púrpura, sino un mensaje directo para el resto del Oeste: si Doncic está en modo superestrella, los Lakers pueden competirle a cualquiera en una noche. Esa energía buscará trasladarla de inmediato al duelo de este sábado 14, cuando el equipo vuelva a jugar en el Crypto.com Arena desde las 5:30 p.m. hora local de Los Ángeles, que serán las 8:30 p.m. en República Dominicana.
El desafío inmediato, sin embargo, exige el máximo. Los Ángeles recibe a Denver Nuggets , un rival con peso específico y con la referencia de Nikola Jokic como termómetro. El duelo servirá también como prueba de fuego para medir si el impulso ofensivo posterior a la explosión anotadora se sostiene ante una defensa y un ritmo de partido mucho más exigentes.
Con el recuerdo fresco de los 51 y el foco puesto en un Denver que no perdona distracciones, Doncic salta a la cancha este con una consigna clara: transformar la exhibición individual en una racha que impulse a los Lakers justo cuando la temporada entra en su tramo más áspero