Mac McClung volvió a demostrar que no necesita ganar una competencia para convertirse en uno de los protagonistas de la noche. El especialista en volcadas fue una de las grandes atracciones del Dunkman World Championship, el nuevo evento organizado por Shaquille O’Neal, y recibió un reconocimiento particularmente significativo: el de Draymond Green.
El veterano de los Golden State Warriors, cuatro veces campeón de la NBA y reconocido por su lectura del juego, destacó durante la transmisión del evento una característica que considera diferencial en McClung: su capacidad para aparecer cuando el escenario es más grande.
“Mac McClung tiene ese algo”, afirmó Green. Para el jugador de los Warriors, hay deportistas que poseen una cualidad difícil de definir, pero que se hace evidente cuando aumenta la presión. En su opinión, McClung es uno de ellos.
La valoración resulta especialmente llamativa porque McClung ni siquiera terminó ganando el torneo. El jugador de 6 pies y 2 pulgadas llegó como primer sembrado al evento celebrado en Atlanta, pero sufrió una eliminación temprana frente a Dengxing Chen.
Sin embargo, antes de quedar fuera, protagonizó uno de los momentos más espectaculares de la jornada.
"Mac McClung has IT." 🔥@Money23Green believes Mac McClung has the “it” factor 👀 pic.twitter.com/NagXA2GTHA
— TNT Sports U.S. (@TNTSportsUS) August 26, 2026
Una volcada sobre un automóvil
McClung realizó una maniobra que rápidamente se convirtió en uno de los momentos virales de Dunkman: saltó por encima de un automóvil en cuyo interior había tres personas apiladas y completó la volcada.
La espectacularidad de la ejecución resumió precisamente aquello que Green estaba destacando. McClung tiene una capacidad particular para convertir una presentación en un espectáculo y asumir riesgos que otros jugadores difícilmente intentarían frente a una multitud.
El hecho de que posteriormente fuera eliminado no borró el impacto de la maniobra.
Tampoco pudo quedarse con el premio principal de 500,000 dólares, pero volvió a reforzar una reputación que ya había construido en los concursos de volcadas de la NBA.
McClung fue el primer participante en ganar tres concursos de volcadas de la NBA de manera consecutiva, una hazaña que ayudó a convertirlo en una de las figuras más reconocibles de esta disciplina pese a no haber tenido una trayectoria consolidada como jugador de rotación en la liga.
El reconocimiento de Green va más allá de una volcada
La importancia de las palabras de Draymond Green está en que no se limitó a elogiar la capacidad atlética de McClung.
Green habló de una cualidad intangible: la capacidad de responder en los escenarios importantes.
Ese tipo de reconocimiento tiene un significado especial viniendo de un jugador cuya carrera también ha estado marcada por su desempeño en momentos de máxima exigencia. Green ha construido gran parte de su legado en playoffs y en situaciones de presión, por lo que su valoración apunta más a la personalidad competitiva de McClung que a una simple maniobra espectacular.
Y esa capacidad de generar momentos memorables ha sido prácticamente una constante en la carrera reciente del especialista en volcadas.
Durante la temporada 2025-26, McClung tuvo participación con los Chicago Bulls. En uno de sus encuentros más destacados con el conjunto de Chicago anotó 13 puntos en 18 minutos durante una derrota 149-128 frente a los Dallas Mavericks.
Su producción en la NBA, sin embargo, ha quedado muchas veces eclipsada por su impacto en los concursos de volcadas y por su recorrido en la G League, donde también se convirtió en una figura destacada.
Un nuevo capítulo fuera de Estados Unidos
Ahora McClung se prepara para una nueva etapa profesional. Tras su experiencia en el baloncesto estadounidense, firmó con el Bàsquet Girona, equipo de la Liga ACB de España.
Su próximo desafío será demostrar que puede trasladar parte de esa espectacularidad y capacidad de generar impacto a una competición diferente, donde tendrá que competir por minutos y responsabilidades dentro de un equipo.
El Dunkman, mientras tanto, dejó otra muestra de por qué su nombre continúa asociado al espectáculo.
Aunque no consiguió el campeonato ni los 500,000 dólares, McClung volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir una noche de baloncesto en un acontecimiento.
Y para Draymond Green, eso no es casualidad. Es precisamente ese factor difícil de medir , ese “algo” que aparece cuando las luces apuntan más fuerte, lo que convierte a McClung en un competidor diferente.