Los Philadelphia 76ers regresan a casa con el agua al cuello. Tras caer 108-102 en el Juego 2 sin su estrella Joel Embiid, la estrategia de utilizar a André Drummond como titular ha resultado ser un desastre táctico que Karl-Anthony Towns y Jalen Brunson han explotado a su antojo.

La estadística del terror: El “Efecto Drummond”

Si usted cree que Drummond está cumpliendo, los números de Tommy Beer le van a dar un golpe de realidad:

  • Defensa inexistente: En los 116 minutos que Drummond ha estado en cancha estos playoffs, Filadelfia permite la friolera de 124.8 puntos por cada 100 posesiones.

  • El peor de la liga: Esa es la peor calificación defensiva individual entre todos los jugadores que siguen activos en los Playoffs 2026. ¡Un pasillo abierto para Nueva York!

La solución: ¿Es Dominick Barlow la clave?

Mientras Drummond sufría en el Madison, el joven Dominick Barlow dio señales de vida desde la banca:

  • Energía y defensa: Barlow aportó 6 puntos rápidos, pero su verdadero valor estuvo en la movilidad. A diferencia de Drummond, Barlow puede aguantar mejor los cambios defensivos (switches), algo vital para que Brunson no se de un banquete buscando emparejamientos favorables.

  • Temporada de revelación: Barlow ya demostró en la regular que tiene el hambre y las piernas para molestar en la pintura. Con la serie en juego, Nurse podría optar por su movilidad para intentar nivelar el mambo defensivo.

El factor OG Anunoby

No todo son malas noticias para Philly. Los Knicks están rezando por la salud de OG Anunoby, quien salió tocado de la pierna en el Juego 2. Si Anunoby se pierde tiempo, la balanza se equilibra un poco, pero solo si los Sixers logran ajustar su defensa interior.

Joel Embiid sigue listado como “día a día”, pero los Sixers no pueden sentarse a esperar un milagro médico. El Juego 3 es este viernes en el Xfinity Mobile Arena y es ganar o ir preparando las maletas para las vacaciones.