El jueves por la noche, los Minnesota Timberwolves no solo eliminaron a los Denver Nuggets con un contundente 110-98, sino que también podrían haber puesto fin a una de las sociedades más exitosas del baloncesto moderno. Según reportan expertos de The Athletic, la esperada extensión de contrato de Nikola Jokic este verano podría ser el detonante para que la gerencia ponga en el mercado a su escudero de mil batallas, Jamal Murray.

El factor dinero: El súper máximo de Jokic

Jokic, que sabiamente esperó para firmar, tiene ahora sobre la mesa una oferta astronómica de cuatro años y 293 millones de dólares. Asegurar al mejor centro del mundo es la prioridad número uno, pero ese contrato dejaría poco espacio para maniobrar si el equipo sigue estancado. Es ahí donde entra la figura de Murray.

¿Por qué cambiar a Murray ahora?

Aunque el “dos contra dos” de Jokic y Murray es considerado el mejor de la liga, la realidad es que los resultados han ido cuesta abajo:

  • 2024: Eliminados en segunda ronda.

  • 2025: Eliminados ante OKC.

  • 2026: Despachados en primera ronda por los Wolves.

A sus 29 años, Murray viene de una gran temporada regular y tiene un valor de mercado altísimo. Le quedan tres años y 161 millones en su contrato, lo que lo convierte en una pieza muy atractiva para cualquier equipo que busque un anotador de élite. Mientras compañeros como Aaron Gordon tienen dudas por su salud, Murray es la moneda de cambio perfecta para que Denver consiga nuevas piezas y refresque el roster alrededor de Jokic.

Un riesgo de “alto voltaje”

Mover a Murray no es cualquier cosa. Es romper la química de un equipo que hace apenas tres años celebraba un campeonato. Sin embargo, en una NBA que no perdona, tres fracasos consecutivos en playoffs son una señal de que el modelo actual se agotó. La gerencia tiene que decidir: ¿mueren con el dúo o apuestan por una nueva cara para acompañar al serbio?