La prestigiosa revista estadounidense inauguró su listado TIME100 Sports colocando al “Rey” en portada con un título histórico que ha encendido las pizarras de debate entre los amantes de las disciplinas individuales y los fanáticos de la vieja escuela.
La corona de TIME que paraliza la industria del deporte
El negocio de la información deportiva global ha recibido una sacudida de alta tensión proveniente de los talleres editoriales de Nueva York. La emblemática revista TIME ha lanzado de forma oficial su listado inaugural TIME100 Sports, una extensión de su célebre marca anual dedicada exclusivamente a medir la fisonomía de la influencia, la cultura, los negocios y la trascendencia social más allá de los tabloncillo.
La gran bomba periodística de la edición recayó sobre la fisonomía de la portada mundial: LeBron James ha sido coronado de forma oficial como el “Athlete of the Century” (Atleta del Siglo). Con 41 años de edad recién cumplidos y más de dos décadas tiranizando la élite de la NBA, los editores norteamericanos justificaron el nombramiento basándose en sus argumentos estadísticos utilitarios: el récord histórico de puntos de la liga, sus 4 campeonatos mundiales, 4 premios MVP y, por encima de todo, su fisonomía como líder empresarial y propulsor del empoderamiento de los atletas de Grandes Ligas.
“No voy a poner a nadie por encima de mí”, sentenció el propio LeBron en la entrevista exclusiva de portada al ser cuestionado sobre el eterno bache analítico de la discusión del G.O.A.T. frente a Michael Jordan.
“Llorón”, “Hater” y el eterno fantasma del número 23
Como era de esperarse en el exigente patio del debate dominicano, las plataformas de BasketDominicano se han transformado en un auténtico carnaval de opiniones encontradas, donde los hinchas han soltado amarras contracorriente para fijar postura en las pizarras digitales:
La valla del año 2100 y la matemática pura: Los fanáticos más minuciosos arremetieron contra la lógica del título debido a la frialdad del calendario. “Cada siglo son 100 años y apenas estamos en el 2026… Faltan 74 años para completar el ciclo, no seamos animales, es muy temprano para eso”, fustigaron los analistas del foro, tildando la designación de apresurada.
La trinchera de Su Majestad: Los fieles defensores de los años 90 recordaron que la fisonomía comercial de la industria sigue respondiendo a un solo nombre. “Jordan sin aparecer en ningún lado sigue siendo más influyente… Todavía se venden más tenis Jordan que calzados de LeBron y el Rey sigue teniendo el récord de más finales perdidas con 6”.
El debate del deporte individual: Otra corriente de opinión muy respaldada en las interacciones digitales plantea que el verdadero estatus de atleta dominante pertenece a las disciplinas en solitario, donde no existe un bloque defensivo o un banquillo que maquille una mala tarde en el parqué. “En el deporte de equipo los demás ganan por ti si juegas mal… El atleta de estos primeros 25 años se llama Michael Phelps; ganar 28 medallas olímpicas es una proeza extraordinaria que no se compara con nada”.
EL DEBATE DE LAS GRANDES LIGAS DE LA INFLUENCIA
[LEBRON (TIME)]➔ Máximo anotador NBA, longevidad paranormal y activismo corporativo.
[LOS CANDIDATOS]➔ Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Novak Djokovic, Michael Phelps y Serena Williams.
Un Olimpo poblado por Messi, CR7 y el dominio del “Bicho”
La discusión en los canales del patio no se limita a las canchas de baloncesto. El público futbolero y del olimpismo ha colocado sobre la mesa de edición digital nombres que arrastran un impacto geopolítico masivo y que también integran el listado de los 100 de TIME, tales como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Para muchos, el arrastre de masas que genera el balompié a nivel ecuménico opaca el nicho estadounidense de la NBA, sugiriendo que la billetera comercial y el aura global de figuras como el “Bicho” o el genio de Rosario merecían el escaño principal en el podio financiero y cultural de la revista.
Con el cierre de temporada de los Lakers consumado tras caer en las semifinales de conferencia ante Oklahoma City, y con el contrato de James en el aire de cara al mercado estival, la distinción de TIME funciona como el perfecto combustible mediático para mantener su fisonomía competitiva en la cima de la conversación cultural. La pelota está ahora en la cancha de los aficionados: ¿Preponderó el peso real de los récords en la duela o estamos ante la enésima obra maestra de las maquinarias de mercadeo de la industria norteamericana?