Si ayer lloramos con la eliminación de los Golden State Warriors, hoy estamos preparando el pañuelo para el funeral definitivo. No bastó con que los Phoenix Suns los mandaran a su casa con un 111-96; ahora la noticia es que el arquitecto de los cuatro anillos, Steve Kerr, no tiene seguro su puesto para la próxima temporada.

Kerr, que terminó su contrato este año, soltó unas declaraciones que tienen a todo el mundo con los pelos de punta. “No sé qué va a pasar”, confesó el técnico tras el juego. Pero lo que realmente dolió fue cuando admitió que “estos trabajos tienen fecha de vencimiento”. ¡Ay, mi madre! Traducción: Kerr sabe que el “Showtime” se acabó y que quizás es hora de que alguien con ideas nuevas venga a ver qué se puede rescatar de las cenizas.

El abrazo que rompió el corazón de la fanaticada

La imagen que se volvió viral en minutos no fue un triple de Curry, sino el abrazo eterno que Kerr le dio a Stephen Curry y Draymond Green cuando el reloj marcaba el fin de la masacre. Curry reveló que Kerr les dijo: “Si esta es la última vez, quiero compartir este momento”.

Para los que seguimos la NBA desde el colmado, esto suena a despedida de leyenda. Imagínense a los Warriors sin Kerr; es como un sancocho sin carne. Sin embargo, Curry, con esa sonrisa de esperanza que lo caracteriza, soltó un dato para los optimistas: “Él dejó la puerta abierta”.

Draymond Green no quiere “juidero” con otro coach

Por otro lado, Draymond Green fue más claro que el agua de un río: “No queremos jugar para nadie más”. Green, que todos sabemos que no es fácil de manejar, confesó que no se imagina la vida sin Kerr y que él no maneja bien los cambios.

La realidad es que la gerencia tiene una “papa caliente” en las manos. ¿Renuevan a un Kerr que cobra millones por un equipo que ya no asusta a nadie, o traen a un tipo joven que empiece desde cero? Lo que es seguro es que en una o dos semanas habrá una reunión donde se decidirá el futuro de esta franquicia que nos hizo vibrar por más de una década.

¿Usted cree que los Warriors deben botar a Kerr y empezar de cero, o dejar que se retire con Curry en un par de años? ¡Saquen su bandera, preparen la fría y opinen, que el imperio de la Bahía se está cayendo a pedazos!