Sus números y actuaciones así lo avalan; sus 16 temporadas exitosas con su único equipo San Antonio Spurs, además de sus múltiples intervenciones con la selección de su país, con un liderazgo difícil de igualar, algo dicho por sus propios coterráneos.

Emanuel Ginóbili, mundialmente conocido como ‘Manu’, está a escasas horas de que se le reconozca toda su trayectoria en los tabloncillos, cuando su nombre sea incluido en el selecto grupo del Salón de la Fama del Baloncesto ‘James Naismith’, en una velada que no solamente será inolvidable para los argentinos, sino para todo el entorno del baloncesto en Latinoamérica.

Solo para tener una idea de la magnitud de lo que está a punto de vivir el bahiense, en toda la historia han sido exaltados un total de 226 jugadores, incluidos los que forman parte de esta clase 2022, desde que se fundara en 1959 el majestuoso escenario ubicado en la localidad de Springfield, Massachusetts, y en donde figuran nombres legendarios de esta importante disciplina.

Michael Jordan, ‘Magic’ Johnson, Shaquille O’Neal, Kareem Abdul-Jabbar, Charles Barkley, Wilt Chamberlain, Larry Bird, Patrick Ewing, Allen Iverson, Kobe Bryant, además de quienes fueron sus compañeros en los Spurs, Tim Duncan y Tony Parker, por nombrar solo a algunos, son los que ahora compartirán su espacio en el prestigioso museo del Baloncesto mundial con Ginóbili.

El impacto que en su momento llegó a generar mientras fue jugador activo, así como también estando ya retirado, ha sido altamente reconocido por personalidades de la NBA, resaltando entre otras cosas su valentía al momento de encarar a otros grandes del momento, además de su sangre fría para aparecer en el ‘Clutch’ y definir varios encuentros.

Steve Kerr, actual coach de los Golden State Warriors, es uno de los que reconoce esta cualidad de ‘Manu’, así como Kevin Durant y Blake Griffin, quienes resaltan el hecho de que pudo brillar y ser un ‘All Star’ en cualquier otro equipo, pero que prefirió ser el sexto hombre de los Spurs por mucho tiempo, y aun así fue de los mejores y hasta con su número retirado en San Antonio.

Si hablamos solo de lo que fue su entorno en Argentina, siempre se le recordará por aquella cesta ante Serbia y Montenegro en el último segundo en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, y que luego los catapultara a frenar la hegemonía de los Estados Unidos en esta competición, siendo los primeros en lograrlo desde 1992.

Y no resulta nada fácil sobresalir dentro de un seleccionado que tenía a otros elementos que igualmente pisaron los tabloncillos norteamericanos, como Fabrizio Oberto, Ruben Wolkowyski, Andrés Nocioni, ‘Pepe’ Sánchez y Daniel Delfino; si alguna vez tenían que ganar el oro, era en ese momento.

Será entonces la primera vez que observaremos a un jugador latinoamericano que ha estado en los tabloncillos de la NBA ser inmortalizado y estar entre los más grandes, y al mismo tiempo el segundo, tomando en cuenta que el brasileño Óscar Schmidt fuera exaltado en el 2013, pero sin haber jugado en el baloncesto estadounidense.