La humillante eliminación de los Cavaliers de Cleveland, quienes fueron barridos de forma estrepitosa por los Knicks de Nueva York en las Finales de la Conferencia Este, ha desatado un auténtico sismo en las estructuras de la franquicia. A pesar de contar con un súper cuarteto repleto de talento estelar con figuras de la talla de Donovan Mitchell, James Harden, Evan Mobley y Jarrett Allen, los Cavaliers lucieron completamente indefensos y superados en la duela por el conjunto de la Gran Manzana.

Ante este panorama de frustración, el exalero y campeón con el equipo en la histórica temporada de 2016, Channing Frye, no se guardó absolutamente nada. Durante su participación en el popular espacio “The Road Trippin’ Show”, Frye planteó una cruda e implacable solución para reestructurar la organización de inmediato: dejar ir a James Harden y traspasar sin titubeos a Donovan Mitchell o a Evan Mobley. ¿Su argumento principal? El exjugador sentenció que la combinación en cancha entre Mitchell y Mobley simplemente “no funciona”.

“Donovan Mitchell no es un verdadero número uno”

Frye fue sumamente tajante al analizar el techo competitivo de Mitchell como la principal espada de una organización que aspire legítimamente a levantar el trofeo Larry O’Brien:

“No creo que Donovan Mitchell sea un verdadero número uno y una persona capaz de llevarte a unas Finales de la NBA. ¿Creo que es un gran jugador? Sí. También pienso que Mobley es un número dos personalmente. Así que tienes que traer a un uno de verdad allí”, disparó sin piedad el exalero de Cleveland.

La dura postura de Frye encendió el debate en el programa, provocando que su excompañero de equipo y copresentador, Richard Jefferson (quien también se coronó campeón con el uniforme de Cleveland en 2016), saliera en defensa del escolta estelar argumentando que es una locura deshacerse de un talento de calibre All-NBA como Mitchell. Sin embargo, Frye contrarrestó de inmediato señalando que el jugador no vale la multimillonaria inversión económica que se avecina.

“¿Entonces se supone que debemos sentarnos aquí y pagarle 200 millones de dólares para ser el equipo decepcionante más costoso de la liga?”, cuestionó con frialdad Frye, añadiendo además que si la gerencia se viera obligada a elegir quedarse con uno solo para edificar el futuro, él preferiría retener a Mobley antes que a Mitchell.

El drama de las falsas expectativas: Como una película de Shyamalan

Para ilustrar la enorme presión y la decepción constante que genera el proyecto de Cleveland, el excampeón recurrió a una ingeniosa analogía cinematográfica, comparando la experiencia de ver a estos Cavaliers con asistir al estreno de una película de suspenso del director M. Night Shyamalan.

“Dices: ‘¡Oh, esto va a ser genial, finalmente!’. Y luego terminas diciendo: ‘Oh, aquí vamos de nuevo. ¡Me atraparon!’. No hay ningún equipo del que hayamos hablado que tenga mayores ‘¿qué hubiera pasado si…?’ que los Cavs”, ironizó sobre las promesas incumplidas del plantel.

Por su parte, Donovan Mitchell, quien ofreció disculpas públicas a la fanaticada y a la ciudad de Cleveland tras la dolorosa eliminación, ha manifestado previamente que su deseo principal no es abandonar la organización. El escolta es elegible para firmar una extensión de contrato multimillonaria a partir de este próximo mes de julio.

De no ser canjeado antes por las oficinas principales, Mitchell tiene asegurados 50 millones de dólares para la próxima temporada, contando además con una atractiva opción de jugador valorada en 54 millones para la campaña de 2027-2028. La gerencia de los Cavaliers se encuentra ahora en una de las encrucijadas más complejas e importantes de toda su historia moderna.