La relación entre Chris Duarte y el Unicaja llegó este sábado a su punto más crítico. El club malagueño emitió un comunicado oficial anunciando la apertura de un expediente disciplinario contra el alero dominicano y su suspensión cautelar de empleo mientras se resuelve el caso — una medida que convierte lo que parecía una crisis interna en un conflicto formal con consecuencias reales para el futuro del jugador en el equipo.
El comunicado oficial del Unicaja
El club fue directo y sin rodeos en su declaración pública:
“Unicaja Baloncesto comunica que ha procedido a abrir un expediente disciplinario al jugador Christopher Duarte, lo cual le ha sido comunicado en el día de hoy. El jugador tendrá ahora un plazo de 10 días hábiles para presentar sus alegaciones, periodo durante el cual, y de forma cautelar, el jugador queda suspendido de empleo. El Club volverá a informar convenientemente cuando se produzca la resolución del expediente.”
COMUNICADO OFICIAL https://t.co/uPPS9BE6cj pic.twitter.com/wpuDbdE8Dz
— UnicajaCB (@unicajaCB) May 9, 2026
El origen del conflicto: Instagram en el peor momento
Todo comenzó el viernes en Badalona, en plena Final Four de la Basketball Champions League. Duarte publicó en su historia de Instagram un texto polémico sobre su situación deportiva — justo después de ser nombrado parte del Segundo Mejor Quinteto de la BCL 2025/26.
El contenido de las publicaciones encendió el entorno verde y morado en el momento más delicado de la temporada. Aunque Duarte pidió disculpas públicamente horas después, el daño ya estaba hecho.
Las consecuencias inmediatas
La cadena de eventos que siguió al escándalo fue rápida y contundente:
- Viernes por la tarde: Duarte no participó en el entrenamiento colectivo del equipo en el Olímpic de Badalona. Trabajó en solitario junto al técnico ayudante Paco Aurioles.
- Sábado por la mañana: Los servicios jurídicos del Unicaja estudiaron la situación durante horas antes de tomar la decisión formal.
- Sábado: El expediente y la suspensión fueron comunicados oficialmente tanto al jugador como a su representante.
- Mientras sus compañeros jugaban: Duarte no se desplazó al Olímpic de Badalona para apoyar al equipo en el partido por el tercer y cuarto puesto de la Final Four de la BCL. En ese mismo momento, el alero viajó desde Badalona de regreso a Málaga, abandonando la concentración del equipo.
¿Qué viene ahora?
Duarte tiene 10 días hábiles para presentar sus alegaciones ante el expediente disciplinario. Una vez concluido ese proceso, el Unicaja tomará una decisión definitiva sobre su situación — que podría ir desde una sanción económica hasta la rescisión del contrato, dependiendo de cómo se resuelva el proceso interno.
Lo que está claro es que la relación entre el dominicano y el club malagueño está en su punto más bajo. Un jugador que llegó al Unicaja con grandes expectativas, que fue nominado al mejor quinteto de la BCL y que representaba uno de los proyectos más ambiciosos del baloncesto dominicano en Europa, se encuentra ahora en el centro de una crisis que amenaza con terminar de manera abrupta su etapa en Málaga.
El contexto: una temporada de altibajos
La temporada de Duarte con el Unicaja había tenido momentos brillantes — incluyendo la nominación al mejor quinteto de la BCL junto a su compatriota Tyson Pérez — pero también períodos de irregularidad y adaptación complicada al sistema del equipo. Las declaraciones en Instagram llegaron en el peor momento posible: en plena Final Four, con el equipo concentrado y compitiendo por un puesto en el podio europeo.
El baloncesto dominicano observa con atención el desenlace de un caso que podría marcar el futuro inmediato de uno de sus representantes más visibles en Europa.