La pasión y la hostilidad que caracterizan a los seguidores de los New York Knicks alcanzaron su punto de ebullición la noche del lunes. Luego de presenciar la caída de su equipo por 115-111 ante los San Antonio Spurs en el Juego 3 de Las Finales de la NBA 2026, la frustración de la fanaticada se trasladó de las gradas directamente a las calles de Manhattan.
Un video compartido en la plataforma X (antiguamente Twitter) por el medio especializado The Athletic se volvió viral en cuestión de minutos, mostrando a un grupo de aficionados neoyorquinos rasgando y destrozando por completo una camiseta de los Spurs con el dorsal número 1 de Victor Wembanyama justo a las afueras del Madison Square Garden.
Knicks fans are ripping Wemby’s jersey after the Game 3 loss. pic.twitter.com/rWt0gxn2Fp
— The Athletic (@TheAthletic) June 9, 2026
El culpable del enojo: Una noche monstruosa de “Wemby”
El descontrol emocional de los fanáticos locales fue la respuesta directa a la exhibición de calibre MVP que brindó el gigante francés en territorio enemigo. Con la serie al borde del abismo (un posible 3-0 en contra), el pívot de 22 años cargó a los texanos sobre sus hombros tras el titubeante cierre que había tenido en el Juego 2.
Wembanyama silenció el Garden con una línea estadística de espanto:
Poder ofensivo: 32 puntos anotados, liderando la ofensiva de San Antonio.
Presencia en la pintura: 8 rebotes capturados y 6 asistencias distribuidas.
Aduana defensiva: 3 tapones clave que le bajaron la persiana a las penetraciones de los Knicks.
Adiós al invicto neoyorquino
Más allá de la gran actuación del europeo, el dolor de la hinchada de Nueva York radicó en el fin de una racha histórica. El triunfo de los Spurs no solo recortó la ventaja de los Knicks en la serie a 2-1, sino que además destruyó el invicto de 13 partidos consecutivos en postemporada que ostentaba la escuadra dirigida por Mike Brown, un récord que se mantenía inmaculado en estos playoffs.
A pesar de que el incidente de la camiseta generó un enorme revuelo en las plataformas de redes sociales, la prensa especializada matizó que la acción correspondió a un pequeño grupo de fanáticos aislados y no representa el comportamiento general de la exigente fanaticada de Nueva York, por lo que las autoridades no emitieron comunicados oficiales al respecto.
Los Knicks siguen al frente en la lucha por el trofeo Larry O’Brien, pero el Juego 3 ha cambiado la narrativa psicológica de Las Finales. El ambiente para el Juego 4 de este miércoles promete ser una auténtica olla de presión; San Antonio ya demostró que tiene las armas para castigar en Nueva York y la fanaticada local ha tomado nota de que Wembanyama es el enemigo público número uno de la ciudad.