Si usted es de los que se pone la gorra naranja y azul, agárrese, porque lo que está pasando en Nueva York huele a quemado. Tras la dolorosa derrota por un punto en el Juego 3, los Knicks están contra la pared (2-1) ante unos Atlanta Hawks que se están burlando del mundo. Pero la verdadera guerra no es contra Trae Young, ¡es dentro del mismo equipo!
El centro Mitchell Robinson, el hombre que se supone debe ser el candado en la pintura, está viviendo un calvario. El coach Mike Brown lo tiene “frizado” en la banca, y la paciencia del jugador se agotó. Aquí en RD sabemos que cuando un pelotero o un basquetbolista siente que lo están “macaneando”, el juidero no tarda en explotar.
¿Miedo o estrategia? El dardo del entrenador de Robinson
La cosa se puso “picante” cuando el entrenador personal de Robinson, Marcell Scott, soltó una bomba en las redes llamando a Mike Brown “cobarde” por no poner a Mitch en el tiempo de apretar. ¡Ay, mi madre! Scott asegura que dejar en la banca a un tipo de siete pies que intimida a cualquiera es un error de novato, especialmente cuando los Knicks no podían dar un stop defensivo.
Pero Brown tiene su versión. Dice que la pareja de Robinson y Karl-Anthony Towns no está funcionando (el famoso “flow” que no termina de cuajar) y que la estrategia de los Hawks de darle faltas intencionales para mandarlo a la línea de tiros libres lo obligó a sentarlo. ¿Estrategia válida o excusa barata para sacarlo de juego?
¿Rumbo a la agencia libre con maletas hechas?
Lo que realmente tiene a la fanaticada con el grito al cielo es que Robinson se encamina a la agencia libre este verano. Entre mensajes crípticos en Instagram que parecen una despedida y su apoyo a los fans que critican al equipo, todo indica que Mitch tiene un pie fuera del Madison Square Garden.
Si los Knicks siguen limitando sus minutos, no solo están perdiendo la serie contra Atlanta, están perdiendo a uno de los mejores protectores del aro de la liga por “ñoñerías” de rotación.
¿Usted cree que Mike Brown tiene razón en sentar a Robinson o es que el coach se está volviendo loco? ¡Saquen su bandera de los Knicks, armen el debate en el colmado y opinen, que esta serie viene con mucha pimienta!