Jassel Pérez volvió a aparecer cuando los Vaqueros de Bayamón más lo necesitaban. En una final que llegó hasta el séptimo partido y que tuvo constantes cambios de dominio, el escolta dominicano aportó 25 puntos para liderar a Bayamón a una victoria 81-74 sobre los Santeros de Aguada y a la conquista del campeonato número 18 en la historia de la franquicia.

El triunfo no fue sencillo. Bayamón había comenzado la serie con ventaja de 2-0, pero Aguada reaccionó, igualó el enfrentamiento y posteriormente volvió a ganar el sexto partido para obligar a un decisivo encuentro por el título.

En ese escenario, Pérez volvió a asumir protagonismo.

Pérez respondió cuando Aguada apretó

Uno de los momentos que mejor reflejó su importancia llegó durante el tercer parcial.

Aguada tomó por primera vez el control del partido con un triple de Joel Soriano. La respuesta de Pérez fue inmediata. Cada vez que los Santeros intentaban tomar distancia, el dominicano encontraba la manera de producir para mantener a Bayamón en la pelea.

Más que una actuación basada únicamente en volumen ofensivo, sus 25 puntos representaron la capacidad de responder en los momentos en que el partido amenazaba con cambiar de dueño.

La final había adquirido ese carácter precisamente por la resistencia de Aguada. Después de perder los dos primeros encuentros, los Santeros lograron igualar la serie. Bayamón recuperó la ventaja en el quinto juego, pero Aguada volvió a imponerse en el sexto para llevar el campeonato al límite.

En una serie así, cada posesión adquiere un peso diferente.

Y Pérez se convirtió en uno de los jugadores encargados de sostener la ofensiva vaquera.

Una temporada de protagonismo

La actuación del séptimo partido fue además el cierre de una temporada en la que Pérez asumió una responsabilidad considerable dentro del ataque de Bayamón.

Durante la campaña 2026 promedió 21.4 puntos, cuatro rebotes y 3.3 asistencias por partido, además de registrar un 54 % de efectividad de campo.

Esos números ayudan a entender por qué su presencia fue tan importante para el campeón.

Pero quizás su valor quedó todavía más claro en la propia final. En el quinto partido, cuando Bayamón necesitaba recuperar el control después de una derrota, Pérez respondió con 22 puntos, seis rebotes y seis asistencias.

Ese rendimiento llegó después de haber anotado apenas siete puntos en el encuentro anterior.

La diferencia estuvo en la respuesta.

Pérez no solamente volvió a ser agresivo ofensivamente, sino que también involucró a sus compañeros y ayudó a que los Vaqueros tomaran ventaja de 3-2 en la serie.

Un campeonato que no dependió de un solo jugador

Aunque Pérez fue el máximo anotador de Bayamón en el partido decisivo, el campeonato fue producto de una actuación colectiva.

Damian Jones, Javier Mojica, Chris McCullough, Gary Browne, Stephen Thompson Jr. y Renaldo Balkman también tuvieron participación importante en distintos momentos del encuentro.

Precisamente Balkman terminó llevándose el premio de Jugador Más Valioso de la final. A sus 42 años, el veterano tuvo una actuación defensiva determinante y registró tres bloqueos decisivos en el séptimo partido.

Esto permite poner en contexto el desempeño de Pérez.

El dominicano no fue el MVP de la serie, pero sí una de las piezas ofensivas fundamentales de un equipo que necesitó diferentes protagonistas para superar una final extremadamente competitiva.

El cierre fue para la defensa

Los últimos momentos del encuentro no estuvieron protagonizados por Pérez, sino por la capacidad defensiva y la ejecución colectiva de Bayamón.

Gary Browne y Mojica tuvieron participación importante en el cierre, mientras los Vaqueros consiguieron provocar una pérdida de balón de Aguada para asegurar definitivamente la victoria.

El marcador final, 81-74, desató la celebración en el “Rancho”.

Bayamón conquistó así su 18.º campeonato y consiguió repetir como campeón, completando un back-to-back que, según los datos publicados, no se producía en el BSN desde los Leones de Ponce en 2014 y 2015.

Para Pérez, el título representa también un paso importante dentro de su evolución.

Llegó a Bayamón con la responsabilidad de producir y terminó siendo uno de los rostros ofensivos del campeonato. Sus 25 puntos en el séptimo partido fueron la última gran contribución de una temporada en la que demostró que puede asumir un papel protagonista en partidos de máxima presión.

El trofeo terminó en manos de los Vaqueros, pero para llegar hasta él tuvieron que superar una serie que se negó a terminar antes de tiempo.

Y cuando Bayamón necesitó respuestas, Jassel Pérez estuvo entre los jugadores que las encontraron.