El mercado de fichajes de la Euroliga ha registrado su movimiento más sísmico y espectacular en lo que va de año. En la jornada de este miércoles 8 de julio, las oficinas del Pireo confirmaron un secreto a voces que paralizó las pizarras internacionales: el base dominicano Jean Montero es nuevo jugador del Olympiacos de Grecia, escuadra a la que llega de forma proactiva para consolidar su estatus como uno de los directores de juego más determinantes, desequilibrantes y codiciados de todo el planeta.
A sus apenas 22 años de edad, el nativo de Santo Domingo se despide por la puerta grande del exigente baloncesto español tras protagonizar una de las campañas individuales más laureadas e increíbles que se recuerden en la era moderna del deporte ráfaga europeo. Montero acordó con el gigante de Atenas un lucrativo contrato por las próximas tres temporadas, valorado en unos astronómicos 8.1 millones de euros, una cifra que refleja el inmenso valor perimetral que posee y que pone el broche de oro a su exitosa, histórica y ya inolvidable etapa vistiendo la indumentaria del Valencia Basket.
Un palmarés de deidad: El dueño absoluto de las planillas
La fisonomía de la incorporación de Montero al búnker helvético responde estrictamente a su rendimiento de calibre MVP. Durante el curso 2025-26, el armador quisqueyano se transformó en la pesadilla de las defensas del Viejo Continente al guiar al Valencia a la conquista del campeonato de la Liga Endesa (ACB), llevándose a casa de forma unánime el galardón de Jugador Más Valioso (MVP) de la Gran Final.
Sus planillas estadísticas al cierre del calendario exponen la regularidad salvaje de un talento generacional: promedió 15.2 puntos, 4.5 asistencias, un letal 36.2% de acierto desde la línea de tres puntos y un sobresaliente 18.4 de valoración por encuentro. Este despliegue de alta escuela no se limitó a las fronteras españolas; en el torneo de clubes más exigente del mundo, Montero cargó con el peso de la ofensiva taronja para adjudicarse los codiciados premios de MVP de los Playoffs de la Euroliga y el galardón al Rising Star (Estrella Emergente) de la competición continental.
La armada quisqueyana domina las pizarras del mundo
Con su desembarco oficial en el pabellón de la Paz y la Amistad, Jean Montero afrontará el reto más ambicioso de su carrera profesional, teniendo como meta inmediata devolver al Olympiacos a la cúspide de la Final Four. Su fichaje se acopla de forma perfecta a un verano de ensueño para el baloncesto dominicano, uniendo su nombre a los titulares de vanguardia que protagoniza el novato Yaxel Lendeborg con los Golden State Warriors en la NBA Summer League de Las Vegas.
Mientras las pistas locales de Santo Domingo ultiman detalles para recibir a las leyendas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe como Aumí Guerra o MenaRD, el “Plátano Power” perimetral de Jean Montero se alista para conquistar los corazones de la exigente fanaticada de Atenas. El base tricolor está listo para demostrar en las pizarras de la liga griega que, cuando se combina la picardía del barrio dominicano con la disciplina de la élite europea, el resultado es un jugador sencillamente imparable.