Atenas recibió este miércoles a Jean Montero con entusiasmo. El base dominicano aterrizó en Grecia para incorporarse al Olympiacos y comenzar una nueva etapa de su carrera, después de una temporada extraordinaria con el Valencia que lo colocó entre los jugadores jóvenes más destacados del baloncesto europeo.

A su llegada al aeropuerto Eleftherios Venizelos, Montero fue recibido por un grupo de aficionados del conjunto de El Pireo. El recibimiento se convirtió en su primer contacto directo con la pasión que rodea al club griego y dejó una impresión positiva en el jugador.

“Fue una recepción increíble. Los aficionados del Olympiacos son increíbles”, expresó Montero, visiblemente satisfecho por la bienvenida.

El dominicano reconoció que, aunque podía esperar una recepción importante, vivirla personalmente fue una experiencia especial. Ahora comienza un capítulo distinto para un jugador que viene de alcanzar algunos de los mayores logros de su carrera.

De una temporada histórica a un nuevo desafío

La campaña anterior representó un salto importante para Montero. Con Valencia conquistó la Liga Endesa y fue elegido MVP de la final, mientras que en la Euroliga también recibió reconocimientos individuales como el Rising Star y el MVP de los playoffs.

En la máxima competición continental terminó con promedios de 14.4 puntos y 4.8 asistencias por partido, números que contribuyeron a que Valencia alcanzara por primera vez el Final Four.

Ese rendimiento elevó las expectativas alrededor del dominicano y abrió las puertas de uno de los clubes más importantes del baloncesto europeo.

Ahora Montero cambia el escenario. Pasa de ser una de las principales figuras de un Valencia que sorprendió en Europa a integrarse en un Olympiacos construido para competir por los títulos más importantes. El conjunto griego llega a esta nueva etapa como vigente campeón de Europa, por lo que el nivel de exigencia será considerable.

Para Montero, sin embargo, el desafío parece representar una motivación más que una presión.

“Me gustan los retos y estoy listo para asumirlo”, manifestó.

Bartzokas, una pieza importante en su decisión

Uno de los factores que influyeron en la llegada del dominicano a Olympiacos fue la posibilidad de trabajar bajo las órdenes de Georgios Bartzokas.

Montero explicó que el estilo de juego del entrenador griego tuvo un peso importante en su decisión. Considera que Bartzokas trabaja al más alto nivel y que su propuesta de baloncesto encaja con sus características y con la manera en que disfruta jugar.

La adaptación también podría verse favorecida por el contacto previo con algunos de sus nuevos compañeros. Montero ya ha conversado con jugadores como Evan Fournier, Sasha Vezenkov y Codi Miller-McIntyre. Con este último, además, mantiene una relación previa de su etapa en el baloncesto español.

Aunque sabe que la camiseta de Olympiacos implica expectativas, el dominicano asegura que no siente presión cuando juega. Su filosofía es concentrarse en disfrutar del baloncesto, competir y ofrecer su máximo rendimiento cada vez que entra a la cancha.

Esa mentalidad acompañará a Montero en su aventura griega.

Después de proclamarse campeón de España, ser MVP de una final de la ACB y consolidarse como uno de los jóvenes dominicanos de mayor proyección en el baloncesto europeo, el base afronta ahora una exigencia diferente.

La recepción en Atenas fue el primer capítulo. El entusiasmo de los aficionados le mostró rápidamente la dimensión del club al que llega. Pero el verdadero reto comenzará sobre la cancha, donde Montero tendrá la oportunidad de demostrar que los grandes escenarios son, precisamente, el lugar donde quiere estar.

Y su mensaje de llegada no deja dudas sobre su disposición: le gustan los retos y está listo para asumirlos.