Frustrado por el contacto físico excesivo de Oklahoma City, el coach JJ Redick se fue encima del oficial Ben Taylor en pleno primer cuarto, ganándose una falta técnica. Sin embargo, su “rabieta” surtió efecto: los Lakers despertaron, borraron una desventaja de 10 puntos y se fueron al descanso mandando en el marcador 58-57. ¿Estrategia maestra o pura frustración?
Los Los Angeles Lakers entraron al Juego 2 con el cuchillo entre los dientes. Al verse debajo 26-16 temprano en el partido, el coach JJ Redick decidió que no iba a permitir que los árbitros dejaran pasar más jugadas de fuerza excesiva por parte del Thunder.
El cara a cara con Ben Taylor
En un tiempo fuera que pasará a la historia de estos playoffs, Redick perdió los estribos:
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A grito herido: El entrenador se le fue encima al árbitro Ben Taylor, gesticulando airadamente sobre las faltas que, según él, no se estaban cobrando a favor de L.A.
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Técnica inevitable: A pesar de que sus asistentes intentaron frenarlo, Redick siguió “descargando” su furia, lo que obligó a los oficiales a castigarlo con una falta técnica.
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Efecto inmediato: Lejos de hundirse, los Lakers respondieron con un parcial de 7-1 para cerrar el cuarto, demostrando que la energía de su coach les inyectó la vitamina que necesitaban.
Ajedrez táctico sin Luka
A pesar de no contar con Luka Doncic, quien sigue fuera por su lesión en la corva, Redick ha montado un esquema defensivo que tiene a Shai Gilgeous-Alexander (el actual MVP) buscando aire:
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Plan Maestro: Los Lakers han logrado incomodar a Shai en los dos primeros juegos, obligándolo a trabajar más de la cuenta por cada canasta.
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Ventaja al descanso: Tras una batalla de “toma y daca”, los Lakers se fueron a los camerinos liderando 58-57, silenciando momentáneamente a la fanaticada del Thunder.
Buscando el “mambo” en los tiros libres
Redick sabe que su equipo está en desventaja de talento ante el campeón reinante, por lo que presionar a los oficiales es una jugada estratégica para intentar ganar la batalla en la línea de suspiros. Si logra que los árbitros piten el contacto físico de OKC, los Lakers podrían robarse este Juego 2.