Karl-Anthony Towns atraviesa uno de los períodos más trascendentales de su vida. Apenas dos meses después de conquistar el campeonato de la NBA con los New York Knicks, el jugador de ascendencia dominicana volvió a celebrar, esta vez en el ámbito personal: contrajo matrimonio con la modelo y empresaria Jordyn Woods durante una ceremonia celebrada el sábado en Malibú, California.

La boda reunió a compañeros de Towns en los Knicks, figuras de la NBA y reconocidas personalidades de Hollywood, convirtiéndose en la continuación de un verano extraordinario para el jugador de 30 años. Woods, de 28, y Towns intercambiaron votos en una ceremonia al aire libre con el océano Pacífico como escenario.

La novia lució un vestido blanco sin tirantes acompañado por un largo velo de tul con detalles de encaje, mientras que Towns vistió un esmoquin negro. Más allá de la celebración, algunos detalles de la boda estuvieron directamente relacionados con el histórico campeonato conseguido por Nueva York.

Un campeonato que cambió la historia de los Knicks

La boda llegó apenas semanas después de que Towns ayudara a los Knicks a poner fin a una de las sequías más prolongadas de la NBA.

El 13 de junio, Nueva York derrotó 94-90 a los San Antonio Spurs en el quinto partido de las Finales de 2026 para cerrar la serie 4-1. El resultado permitió a los Knicks conquistar su primer campeonato desde 1973 y terminar una espera de 53 años.

Jalen Brunson fue elegido Jugador Más Valioso de las Finales, pero Towns también tuvo un papel relevante en la conquista. De hecho, después de los dos primeros encuentros de la serie encabezaba la clasificación de candidatos al premio, con promedios de 19.5 puntos y 12.5 rebotes.

Ese campeonato tuvo además un significado particular para el jugador por su vínculo con República Dominicana. Towns es hijo de madre dominicana, representa al país en competencias internacionales y fue una de las principales figuras de la selección dominicana en el Mundial de Baloncesto de 2023, torneo en el que promedió 24.4 puntos y ocho rebotes por partido.

Una celebración con sello de los Knicks

La lista de invitados reflejó las dos grandes dimensiones de la vida pública de la pareja: el baloncesto y el mundo del entretenimiento.

Entre los compañeros de Towns estuvieron Brunson, OG Anunoby y Josh Hart, integrantes del equipo que recientemente había alcanzado la cima de la NBA. También asistieron figuras como Kylie Jenner, Timothée Chalamet, Justin y Hailey Bieber, Michael B. Jordan, Teyana Taylor, Jada Pinkett Smith, Ben Stiller y Christine Taylor, entre otras celebridades.

Incluso los recuerdos entregados a los invitados tuvieron una referencia directa al campeonato. Las sudaderas personalizadas llevaban la inscripción “Married in 5”, un juego de palabras relacionado tanto con el matrimonio como con los cinco partidos que necesitaron los Knicks para superar a los Spurs.

También hubo obsequios de Fanatics y vasos de In-N-Out, completando una celebración en la que el reciente título de Nueva York estuvo presente incluso en los detalles.

De una amistad a una relación de más de cinco años

La historia entre Towns y Woods comenzó mucho antes de la boda. Ambos fueron amigos durante años antes de iniciar una relación sentimental en 2020. Según han explicado, fue durante el período de la pandemia cuando aquella amistad se transformó en una relación de pareja.

El siguiente gran paso llegó el 25 de diciembre de 2025, cuando Towns le propuso matrimonio a Woods en Overstory, un bar ubicado en una azotea de Nueva York.

La pareja anunció entonces su compromiso mediante fotografías en las que el jugador aparecía arrodillado mientras entregaba a Woods un anillo con un diamante de corte esmeralda.

Menos de ocho meses después, aquella propuesta terminó en matrimonio.

Para Towns, la secuencia resulta especialmente significativa: primero llegó el compromiso, después el campeonato de la NBA y finalmente la boda. Tres acontecimientos personales de enorme importancia concentrados en un período relativamente corto.

Así, el verano de 2026 quedará asociado para Towns no solamente con el regreso de los Knicks a la cima del baloncesto, sino también con una nueva etapa de su vida junto a Woods. El jugador que ayudó a Nueva York a romper una sequía de 53 años ahora celebra otro comienzo, esta vez lejos de las canchas y junto al océano Pacífico.