El negocio del deporte ráfaga y las portadas de la edición digital en el país se han volcado en elogios hacia una de nuestras máximas luminarias en el extranjero. El estelar baloncestista dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns confirmó de manera oficial que donará a la República Dominicana la totalidad del dinero correspondiente al premio económico obtenido tras conquistar el campeonato de la NBA, blindando así un compromiso moral que había asumido de cara a la serie final.

La fisonomía de este enorme gesto humanitario se venía gestando en las plataformas de foros y redes sociales semanas atrás. Antes de asegurar el anillo en el parqué, Towns había dejado claro en los despachos de la prensa que, en caso de coronarse monarca absoluto de la liga, no ingresaría esos recursos utilitarios a su billetera personal, sino que los enviaría contracorriente para apoyar de forma directa diversas iniciativas sociales y proyectos de desarrollo comunitario en la tierra de sus ancestros.

Respuesta contundente ante los micrófonos de la prensa

Tras consumarse la victoria definitiva y con la efervescencia del carnaval de celebraciones en el vestuario, el jugador fue abordado por los periodistas en la rueda de prensa oficial sobre el destino de los bonos reglamentarios que otorga la liga a los campeones. Sin titubeos ni berrinches, KAT ratificó su postura utilitaria con una respuesta seca que conmovió al patio: el dinero va íntegro para la República Dominicana.

Más allá de sus impresionantes indicadores técnicos sobre la duela de la NBA, Towns ha estructurado una relación afectiva intachable con el país, defendiendo el pabellón tricolor en las Grandes Ligas del baloncesto internacional de la FIBA y manifestando de forma recurrente su orgullo dominicano en cada escenario donde se presenta.

Confirmado de forma oficial por el jugador en rueda de prensa tras el título, el destino de los fondos será a proyectos e instituciones de desarrollo social en la República Dominicana. La directiva del jugador informará en los próximos días las fundaciones seleccionadas.

Hasta el momento, las oficinas de representación del atleta no han desglosado las planillas con los nombres exactos de las entidades o los programas deportivos que absorberán los fondos del premio. Sin embargo, el aviso ha sido indexado por los editores de El Nuevo Diario como uno de los actos de solidaridad y fisonomía moral más trascendentales firmados por un atleta criollo en toda la historia del deporte profesional internacional. ¡Clase de campeón dentro y fuera de la cancha!