Karl-Anthony Towns se posiciona como el favorito principal para ganar el MVP de las Finales gracias a su gran defensa sobre Wembanyama y su eficiencia ofensiva.
El Madison Square Garden se convertirá este lunes en el epicentro absoluto del universo deportivo. Con una ventaja de 2-0 en la serie ante los San Antonio Spurs, los New York Knicks regresan a su fortaleza con la firme intención de empujar al conjunto texano al borde de la eliminación. El inicio perfecto en estas Finales de la NBA ha colocado a los de la “Gran Manzana” como los grandes favoritos para alzar el título, y no es ninguna exageración afirmar que Karl-Anthony Towns es la razón primordial por la que el equipo se encuentra a las puertas de la gloria.
Aunque las casas de apuestas todavía se muestran cautas, las probabilidades de Towns para llevarse el premio al Jugador Más Valioso de las Finales (Finals MVP) se han disparado hasta un notable +165 en plataformas como FanDuel. Poniendo las métricas sobre la mesa, KAT ha sido, sin discusión, el mejor y más impactante jugador de la serie.
El plan defensivo: Cómo meter en el “frízer” a Wembanyama
El principal argumento que sostiene la candidatura de Towns al MVP de las Finales es su soberbio y físico trabajo defensivo sobre el unicornio francés, Victor Wembanyama. Lejos de buscar jugadas vistosas o bloqueos espectaculares para las redes sociales, Towns ha ejecutado una labor de desgaste y “overol”:
Sacarlo de su zona de confort: El dominicano ha utilizado toda su potencia física para obligar a Wembanyama a recibir el balón mucho más lejos del aro de lo que desea.
Frenar el ataque vertical: Moviendo los pies con agilidad en los desplazamientos laterales, KAT ha cortado las penetraciones en línea recta del francés.
Forzar el tiro exterior: Esta resistencia en la pintura ha obligado a la estrella de los Spurs a depender en exceso de lanzamientos a media distancia y triples incómodos (fadeaways).
Las estadísticas de Brad Botkin de CBS Sports respaldan el éxito de esta estrategia: bajo el marcaje y la presión del sistema de los Knicks (liderado por Towns), Wembanyama ha intentado más tiros fuera de la pintura (22) que dentro de ella (20), desplomando su efectividad en tiros de campo a un gris 40.5%, muy por debajo del 51% que promediaba en los playoffs.
Máxima eficiencia en la ofensiva de los Knicks
Al otro lado de la cancha, Karl-Anthony Towns ha mostrado una agresividad idónea para atacar a Wembanyama desde el silbatazo inicial. Aprovechando que los Spurs temen su letal tiro exterior, KAT ha capitalizado la presión defensiva para poner el balón en el suelo y vencer al espigado francés en velocidad hacia el aro.
Su producción numérica en los primeros dos encuentros ha sido una oda a la regularidad de élite:
La tarjeta de KAT en las Finales:
- Juego 1: 18 puntos, 12 rebotes, 4 asistencias y 1 bloqueo.
- Juego 2: 21 puntos, 13 rebotes, 4 asistencias, 1 robo y 1 bloqueo (incluyendo un 3 de 5 en triples).
Con un total de 37 puntos en apenas 27 lanzamientos, Towns ha sido exponencialmente más eficiente de cara al aro que su compañero de equipo Jalen Brunson. En el apartado de impacto real, los Knicks registran un +25 con Towns en cancha en lo que va de serie final, el mejor diferencial de todo el plantel neoyorquino.
Una carrera de dos caballos en Nueva York
A pesar del liderato provisional de Towns en las tarjetas de votación debido a su equilibrio defensivo y ofensivo, la carrera por el MVP de las Finales sigue siendo un asunto exclusivo de dos hombres en la Gran Manzana. Jalen Brunson se mantiene al acecho gracias a su incuestionable estatus de héroe en los momentos decisivos (clutch).
Aunque Brunson arrastra un bajo porcentaje de acierto en sus tiros de campo (7 de 25 en el Juego 2) debido al acoso de la defensa perimetral de San Antonio, sus canastas sobre la hora, sus cinco robos y el robo definitivo en el segundo encuentro han mantenido a flote las victorias del equipo Si Brunson encadena dos partidos de alto volumen anotador para cerrar la serie y Towns tiene una noche discreta, la inercia mediática podría inclinar la balanza hacia el base armador.
El impacto de la consagración de Towns en Nueva York va mucho más allá de colgar una pancarta de campeonato en el techo del Garden. La demostración de jerarquía que el pívot ha exhibido en estos playoffs podría cambiar por completo la planificación de la oficina principal de los Knicks de cara al verano, haciendo totalmente innecesaria la búsqueda o el traspaso por Giannis Antetokounmpo en la agencia libre. Towns ha tomado las riendas del equipo en el escenario de mayor presión del planeta, y este lunes por la noche, ante su público, buscará dar el zarpazo definitivo para adueñarse de la corona de la NBA y el trofeo Bill Russell.