Klay Thompson abrió nuevamente uno de los debates más interminables de la NBA: ¿quiénes merecen ocupar los lugares reservados para los mejores jugadores de la historia? El escolta de los Dallas Mavericks primero sorprendió al elegir su quinteto titular histórico sin Michael Jordan y posteriormente corrigió el panorama al revelar los cuatro jugadores que, desde su perspectiva, deberían formar su particular Mount Rushmore del baloncesto.
La conversación se produjo durante una aparición de Thompson en el stream de PlaqueBoyMax. En un primer momento, el jugador eligió como su quinteto titular de todos los tiempos a Stephen Curry, Kobe Bryant, LeBron James, Tim Duncan y Shaquille O’Neal.
La ausencia de Jordan en una lista de ese calibre inevitablemente llamó la atención. Sin embargo, más adelante durante el mismo episodio, Thompson presentó una selección diferente cuando le preguntaron por sus cuatro figuras principales de la historia.
Su respuesta fue clara: “MJ, Kobe, LeBron, Steph”.
De esa manera, Michael Jordan apareció finalmente en el Mount Rushmore de Thompson, acompañado por Kobe Bryant, LeBron James y Stephen Curry. La diferencia entre ambas listas resulta interesante porque demuestra que, para el jugador de Dallas, construir un quinteto ideal y escoger únicamente cuatro representantes históricos son ejercicios distintos.
La explicación de Thompson para excluir a otras leyendas
Thompson también explicó el criterio utilizado para elaborar su selección. El jugador reconoció que no tuvo la oportunidad de ver directamente a varias de las grandes figuras de generaciones anteriores.
Mencionó específicamente a Bill Russell, Wilt Chamberlain, Magic Johnson y Larry Bird. Su argumento fue que, al no haberlos visto jugar personalmente, prefirió concentrarse en jugadores con los que tiene una relación más directa como espectador.
En esencia, su selección no pretende establecer una clasificación histórica absoluta, sino representar a los jugadores que él conoce y ha podido observar.
“Desde mis propios ojos”, explicó Thompson al justificar la elección de Jordan, Kobe, LeBron y Curry.
Ese matiz es importante en un debate en el que las generaciones suelen comparar épocas con características muy diferentes. La NBA de Russell y Chamberlain, por ejemplo, pertenece a un contexto competitivo muy distinto del que conocieron Jordan, Bryant, James o Curry.
Jordan conserva un lugar prácticamente indiscutible
Aunque Thompson inicialmente no incluyó a Jordan en su quinteto titular, finalmente sí lo colocó entre sus cuatro grandes. La elección coincide con una tendencia habitual en este tipo de debates.
Michael Jordan suele aparecer como una de las principales opciones tanto para el mejor quinteto histórico como para un Mount Rushmore de la NBA. Su impacto deportivo y cultural convirtió su figura en uno de los principales referentes de la liga.
También suelen aparecer en estas conversaciones Kobe Bryant, LeBron James y Shaquille O’Neal, jugadores que dominaron diferentes períodos y dejaron una huella importante en la evolución de la competición.
En los últimos años, además, Stephen Curry ha ganado cada vez más espacio en estas discusiones. Su influencia sobre el juego moderno, particularmente desde la línea de tres puntos, ha cambiado la forma en que se entiende el ataque en el baloncesto contemporáneo.
Para Thompson, la inclusión de Curry también tiene una dimensión personal.
Thompson y Curry, una sociedad histórica en Golden State
Thompson y Curry fueron piezas fundamentales de la dinastía de los Golden State Warriors entre 2015 y 2022. Juntos ayudaron a construir uno de los equipos más dominantes de su generación.
Thompson permaneció con los Warriors desde 2011 hasta 2024 y conquistó cuatro campeonatos de la NBA, correspondientes a las temporadas de 2015, 2017, 2018 y 2022.
Por eso, la presencia de Curry en su Mount Rushmore no resulta particularmente sorprendente. Thompson compartió con él años de competencia al máximo nivel y fue testigo directo de su impacto.
En 2024, Thompson dejó Golden State después de ser traspasado a los Dallas Mavericks mediante un histórico movimiento entre seis equipos.
Su carrera, por tanto, le permite observar el debate desde una perspectiva poco común: ha compartido cancha con jugadores que forman parte de las discusiones sobre los mejores de todos los tiempos y también ha competido contra varias de las grandes estrellas de su generación.
De campeón a nueva etapa en Dallas
La etapa actual de Thompson en Dallas contrasta con los años de dominio que vivió en Golden State. Durante la temporada pasada promedió 11.7 puntos y 2.1 rebotes por partido, mientras disputó 69 encuentros.
Además, mantuvo una de sus principales armas ofensivas: el tiro de tres puntos. Thompson convirtió el 39.3 % de sus lanzamientos desde larga distancia.
Esos números forman parte de un período diferente en su carrera, pero no borran su papel en los cuatro campeonatos que consiguió con Golden State.
Al final, la particular elección de Thompson deja dos conclusiones. La primera es que los debates sobre el mejor quinteto histórico y el Mount Rushmore no necesariamente producen las mismas respuestas. La segunda es que su criterio está profundamente condicionado por la generación que pudo observar.
Jordan terminó encontrando su lugar en la lista de cuatro. Curry también. Y junto a ellos quedaron Kobe y LeBron, cuatro nombres que, para Thompson, representan lo mejor de la NBA que ha podido conocer directamente.