¿Qué le pasó a la estrella? Orlando ganaba por 24 puntos y tenía el pase a la siguiente ronda en el bolsillo, pero una sequía “maldita” de 23 tiros fallados al hilo les costó el juego. Banchero, tras una noche de espanto, solo tiene un mensaje para la fanaticada.
¡Increíble pero cierto! Los Orlando Magic tenían a los Pistons contra las cuerdas, ganando por 22 puntos al descanso y llegando a estar arriba por 24 en el tercer cuarto. Parecía que el “Play Ball” para la segunda ronda era un hecho. Pero lo que siguió fue un colapso de proporciones épicas: Orlando solo anotó 19 puntos en toda la segunda mitad, cayendo 93-79 ante Detroit y forzando un Juego 7.
De héroe a villano en 48 horas
Paolo Banchero venía de meter 45 puntos en el Juego 5, pero anoche el aro se le cerró con candado. Terminó con 17 puntos pero con un espantoso 4 de 20 de campo, incluyendo un 0 de 9 en triples. Cuando le preguntaron qué pasó con el movimiento de balón y la ofensiva, Banchero no tuvo respuestas complejas: “A veces el juego es así… tuvimos una sequía muy mala y hay que borrar eso y prepararse para el Juego 7”.
Una sequía para los libros de récords (de los malos)
Lo de Orlando en la segunda mitad fue algo nunca visto:
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19 puntos en dos cuartos (récord histórico de menos puntos en una mitad de playoffs).
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1 de 20 en tiros durante el último cuarto.
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23 tiros fallados de manera consecutiva.
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Se convirtieron en el primer equipo desde 1997 en perder en casa tras liderar por 24 puntos en un juego para cerrar serie.
Detroit no perdonó
Mientras los Magic no la metían ni en una piscina, los Detroit Pistons aprovecharon con un parcial de 35-5 que cambió el rumbo de la historia. Cade Cunningham (32 puntos, 10 rebotes) y el veterano Tobias Harris (22 puntos) lideraron la carga defensiva que dejó a Orlando en solo 8 puntos en el cuarto periodo.
El reto imposible
Ahora la serie regresa a Detroit para el “todo o nada”. La historia no favorece a los Magic: los equipos locales en un Juego 7 tienen un récord de 113-38. Orlando ha desperdiciado dos oportunidades de oro para avanzar y ahora tendrá que ir a la boca del lobo a buscar el milagro.
¿Ustedes creen que los Magic se “asustaron” con la presión de cerrar la serie o es que los Pistons tienen más “mambo” del que pensábamos? ¿Podrá Banchero recuperarse de este desastre en el Juego 7?