El milagroso Juego 4 promedió unos colosales 20.9 millones de televidentes en Estados Unidos, convirtiéndose en el cuarto partido más visto en este siglo, mientras que en los bares de Nueva York las camisetas de la NBA chocan en un ambiente sísmico con los fanáticos del fútbol internacional.
El bombazo de los ratings: La sombra de “The Last Dance”
La fisonomía mediática de las Finales de la NBA ha tocado el cielo. La liga anunció oficialmente que el histórico Juego 4, donde la escuadra de la Gran Manzana revirtió un déficit de 29 puntos ante San Antonio, registró un promedio de 20.9 millones de espectadores. Esta impresionante cifra se posiciona como el rating más alto para un cuarto partido de la serie de campeonato desde el mítico año de 1998, cuando Michael Jordan conquistó su último anillo con los Chicago Bulls.
El pico de sintonía en la televisión estadounidense se desató a las 11:15 PM (Hora del Este), justo en el epicentro de la remontada de Jalen Brunson y Karl-Anthony Towns, alcanzando la asombrosa marca de 23.2 millones de fanáticos enganchados simultáneamente a las pantallas.
Sábado de infarto: Los Knicks retan el monopolio del fútbol
Para los cronistas y editores de nuestra redacción digital, el verdadero fenómeno social se está viviendo en los mostradores y centros de entretenimiento de la ciudad, donde la fiebre de las Finales de la NBA chocará de frente con la jornada estelar de la Copa del Mundo de la FIFA. Este sábado, la cartelera utilitaria presentará un solapamiento de horarios que obligará a la grada del patio a duplicar las pantallas:
El preámbulo de lujo: El partido de la FIFA entre las selecciones de Brasil y Marruecos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey arrancará a las 6:00 PM, terminando apenas unos treinta minutos antes de que ruede el balón en Texas.
El choque de trenes: El silbatazo inicial del crucial Juego 5 entre Knicks y Spurs (8:30 PM) coincidirá y se cruzará de forma directa con el electrizante enfrentamiento del Grupo C de la FIFA entre las escuadras de Escocia y Haití, pautado para arrancar a las 9:00 PM.
Ambiente de Champions en los mostradores de Nueva York
La locura es tal que los dueños de los principales templos deportivos de Manhattan, como el afamado bar The Football Factory at Legends (un santuario que albergó a más de 2,000 hinchas durante el Juego 4), reportan que la masa de fanáticos locales está viviendo los partidos de la NBA con la misma fisonomía de tensión, cánticos y banderas que se experimenta en una final de la UEFA Champions League.
Incluso figuras del arte y del cine, como el director Spike Lee, personifican esta fisonomía dividida del fanático moderno: tras pasar la tarde con la indumentaria verdeamarela visitando el búnker de entrenamiento de Brasil en Nueva Jersey, se trasladó de inmediato al Madison Square Garden para sufrir en primera fila con la remontada neoyorquina.
Los administradores de los establecimientos confían en que el quinteto comandado por Mike Brown pueda “poner a dormir” la serie este mismo sábado, permitiendo que la ciudad celebre el campeonato con su tradicional desfile, para luego volcar el 100% de la atención de los mostradores a la fiesta universal del balompié. Las cartas están sobre la mesa y las pantallas encendidas; el fin de semana promete récords históricos de consumo en la industria deportiva global.