La situación de Stephen Curry en Golden State vuelve a generar debate después de un receso de temporada que, según el análisis planteado, dejó a los Warriors con un plantel que proyecta apenas 37 victorias. Aunque la franquicia mantiene la confianza en que su principal figura terminará su carrera en el equipo, la posibilidad de que Curry pueda contemplar otras alternativas no puede ignorarse por completo ante la falta de refuerzos importantes.
El gerente general de los Warriors, Mike Dunleavy Jr., manifestó su confianza en que Curry no solicitará un traspaso. Sin embargo, también dejó abierta la puerta a escuchar al jugador si algún día expresa ese deseo. Según sus declaraciones a ESPN, Curry se ha ganado el derecho a decidir qué quiere hacer con el tramo final de su carrera.
Hasta ahora, el base parece encaminado a permanecer en Golden State y formar parte de ese selecto grupo de estrellas que desarrollaron toda su trayectoria en una sola franquicia, junto a Dirk Nowitzki, Tim Duncan y Kobe Bryant. Pero la situación deportiva de los Warriors hace comprensible que surjan propuestas destinadas a transformar el equipo alrededor de su máxima figura.
Una de ellas plantea un intercambio de grandes dimensiones con Milwaukee.
La propuesta que cambiaría a los Warriors
El escenario contempla que Golden State reciba a Tyler Herro, Myles Turner, Jaime Jaquez Jr. y Kevin Porter Jr. A cambio, Milwaukee obtendría a Jimmy Butler, Brandin Podziemski, Moses Moody, Will Richard, una selección de primera ronda de 2027 protegida entre los cuatro primeros puestos y otra selección de primera ronda de 2031.
Existe, además, una restricción temporal: la operación no podría ejecutarse hasta el 6 de septiembre, debido a las restricciones de agregación salarial que afectan a Herro y Jaquez.
La lógica detrás de la propuesta parte de una necesidad evidente de Golden State: encontrar más jugadores capaces de crear ofensiva. Curry continúa siendo el principal generador de juego individual del equipo, y sumar a Herro y Porter Jr. proporcionaría dos alternativas adicionales para producir puntos y crear sus propios lanzamientos.
El movimiento tendría riesgos defensivos, especialmente al colocar junto a Curry a otros jugadores que pueden ser atacados en ese costado de la cancha. Sin embargo, el argumento del análisis es que Golden State necesita asumir ciertos compromisos si quiere construir una ofensiva suficientemente potente alrededor de su estrella.
Myles Turner cubriría una necesidad interior
La incorporación de Myles Turner también tendría una explicación concreta.
Golden State ya cuenta con jugadores capaces de actuar como pívots abiertos, pero la edad y disponibilidad de sus interiores convierten la profundidad en esa posición en una preocupación. Al Horford tiene 40 años, mientras que Kristaps Porzingis ha disputado solamente 57, 42 y 32 partidos respectivamente durante las últimas tres temporadas.
Turner podría convertirse en una pareja ideal para Draymond Green. Su capacidad para jugar como pívot abierto permitiría mantener espacio alrededor de Green y Curry, al tiempo que aportaría una alternativa para cubrir la inevitable necesidad de minutos en la posición de centro.
Jaquez, por su parte, añadiría otra dimensión ofensiva. Su capacidad para atacar el aro proporcionaría a los Warriors una amenaza diferente a la de los jugadores principalmente orientados al lanzamiento exterior.
El precio sería elevado. Para obtener ese paquete, Golden State tendría que desprenderse de Butler, Podziemski, Moody y Richard, además de entregar dos selecciones de primera ronda. El análisis considera que los Warriors podrían aceptar ese costo porque ninguno de los jugadores que salen resuelve con tanta claridad el déficit de creación ofensiva.
¿Por qué Milwaukee aceptaría?
Desde la perspectiva de los Milwaukee Bucks, la operación tendría una lógica relacionada con una reconstrucción.
Turner perdería parte de su valor funcional si Giannis Antetokounmpo ya no forma parte del equipo, debido a que había sido incorporado principalmente como complemento del dos veces MVP. En ese contexto, Milwaukee podría preferir convertirlo en activos futuros.
Herro también representa una situación contractual particular: se encuentra en el último año de su acuerdo y los Bucks podrían no estar interesados en ofrecerle una extensión al valor de mercado. Podziemski, en cambio, podría proporcionar una producción similar con un salario menor.
Richard también encajaría en la filosofía de una reconstrucción. El jugador estuvo cerca de integrar un equipo All-Rookie la temporada pasada y representa precisamente el tipo de activo joven y económico que Milwaukee podría valorar.
El contrato expirante de Butler, por otro lado, supone una carga inmediata. Sin embargo, el análisis señala que Milwaukee tenía aproximadamente US$44 millones en salarios que quedarían libres entre Herro, Jaquez y Porter Jr. La diferencia adicional sería de unos US$12 millones, una cantidad que podría resultar manejable dentro de la lógica de la operación.
Además, Butler podría convertirse posteriormente en una herramienta para otro movimiento. Milwaukee podría combinar su contrato expirante con las numerosas selecciones que posee para intentar adquirir posteriormente a un jugador que pueda convertirse en pieza central de su reconstrucción.
Curry sería el centro de la apuesta
La propuesta, en última instancia, gira alrededor de una pregunta: ¿cuánto está dispuesto Golden State a sacrificar para maximizar los últimos años de Curry?
El intercambio no entregaría a los Warriors otra superestrella comparable con el propio Curry. Sí les proporcionaría, en cambio, cuatro jugadores útiles y con perfiles diferentes: creación exterior con Herro y Porter, presencia interior con Turner y capacidad para atacar el aro con Jaquez.
Milwaukee probablemente exigiría al menos otra primera ronda, según el análisis. Golden State podría mostrarse reticente a entregar más capital de draft por una operación que no incorpora directamente a otra gran estrella.
Pero la necesidad de construir un equipo competitivo alrededor de Curry podría terminar inclinando la balanza.
Para los Warriors, la propuesta representa una apuesta agresiva: sacrificar parte de su futuro para intentar convertir un plantel limitado en una estructura mucho más profunda y ofensivamente peligrosa. Para Milwaukee, sería una vía para acumular juventud, flexibilidad salarial y selecciones de draft.
No existe garantía de que el intercambio vaya a realizarse. Se trata de una propuesta de traspaso, no de una operación confirmada. Su importancia está en mostrar hasta dónde podrían llegar los Warriors si realmente deciden priorizar el presente y darle a Curry el respaldo necesario para competir nuevamente en la parte alta de la NBA.