Si seguiste las Finales de la Conferencia Oeste entre los Spurs de San Antonio y los Thunder de Oklahoma City, probablemente viste a la cámara de NBC alejarse de Wembanyama para enfocarse en algo completamente inesperado en la primera fila del Frost Bank Center: cuatro mujeres con hábitos blancos y camisetas de los Spurs encima, rezando, aplaudiendo y bendiciendo jugadores antes del partido.

No son una aparición reciente. Son las Hermanas Salesianas de San Juan Bosco — y llevan más de 20 años siendo parte del alma de San Antonio.

¿Quiénes son?

Las protagonistas son las Hijas de María Auxiliadora, también conocidas como las Hermanas Salesianas de San Juan Bosco — una congregación religiosa ubicada en el lado oeste de San Antonio, dedicada al acompañamiento de niños, jóvenes y familias siguiendo el carisma de San Juan Bosco.

Operan una escuela primaria católica en el West Side de San Antonio — uno de los barrios más humildes de la ciudad — y su misión diaria va mucho más allá de los playoffs de la NBA.

Por qué van a los partidos

La razón por la que las hermanas siguen al equipo desde los años 90 — en la época de Tim Duncan — no tiene nada que ver con el deporte en sí mismo. Tiene que ver con los jóvenes.

La hermana Bernadette Mota lo explicó al portal Sojourners:

“Las religiosas siguen el deporte también porque quieren entender el mundo de los jóvenes. Si conocen las cosas que les interesan, les resulta más fácil hablar con ellos y así también les resulta más fácil acercarlos a Jesús.”

La hermana Margaret Natal fue igualmente directa con el San Antonio Express-News:

“Rezamos para que los jugadores den lo mejor de sí mismos, mantengan el espíritu deportivo y sean conscientes de que son un ejemplo para los demás.”

La bendición que se volvió viral

Aunque las hermanas llevan décadas asistiendo a partidos de los Spurs, este año su presencia tomó una dimensión completamente nueva.

Antes del Juego 4 de las Finales del Oeste — que los Spurs ganaron 103-82 para empatar la serie 2-2 — dos de las hermanas le dieron la bendición al centro Luke Kornet en la cancha. La cámara de NBC captó el momento y las redes sociales hicieron el resto.

Para el Juego 6 — victoria de San Antonio 118-91 que forzó el Juego 7 — las hermanas estuvieron en el recibimiento de los jugadores, tomaron sus manos y los persignaron antes del partido.

El resultado: otra victoria dominante de los Spurs.

El efecto inesperado: interés en el catolicismo

Lo que nadie anticipaba es que la viralidad de las hermanas generaría algo más allá del entretenimiento. La hermana Bernadette Mota y la hermana Cherilly Galley aparecieron en EWTN News Nightly el 27 de mayo para hablar sobre el fenómeno — y revelaron que su aparición viral ha generado un creciente interés en el catolicismo entre personas que las vieron en los partidos.

“Lo que empezó como una bendición espontánea en un partido de playoffs se convirtió en un momento nacional”, reportó News4 San Antonio.

Pero a pesar de la atención creciente, las hermanas fueron claras: su enfoque no ha cambiado. Su misión sigue siendo la misma de siempre — los niños y las familias del West Side de San Antonio.

El pedido de los fanáticos: que estén en el Juego 7

En las redes sociales de los Spurs, los aficionados tienen un pedido unánime antes del Juego 7 de este sábado en el Paycom Center: que las hermanas estén presentes.

La lógica es simple — y completamente irracional de la mejor manera posible: los Spurs ganaron el Juego 4 después de la bendición de Kornet. Ganaron el Juego 6 después de que las hermanas tomaron las manos de los jugadores. La cábala funciona.

El ganador de esta serie se enfrentará a los Knicks de Nueva York en las Finales de la NBA — que regresan a ese escenario por primera vez desde 1999.

Y si los Spurs llegan, las hermanas del West Side de San Antonio tendrán algo que ver con eso.