El Thunder eliminó a Los Ángeles 4-0 con una derrota final 115-110. James entregó 24 puntos, 12 rebotes y 3 asistencias en el Juego 4 pero no fue suficiente. El entrenador Redick admitió: “No somos suficientemente buenos ahora mismo.”
La temporada de los Lakers de Los Ángeles terminó en el Crypto.com Arena este lunes con una derrota 115-110 ante los Thunder de Oklahoma City que completó el barrido 4-0 en las semifinales de la Conferencia Oeste. Pero el resultado del partido fue casi secundario comparado con la pregunta que ahora domina el mundo del baloncesto:
¿Qué sigue para LeBron James?
“Lo que me depara el futuro, no lo sé”, dijo James tras el partido. “Obviamente, todavía estamos frescos de la derrota. No sé. No sé qué me depara el futuro tal como están las cosas esta noche. Tengo mucho tiempo, me recalibraré con mi familia. Hablaré con ellos, pasaré tiempo con ellos y cuando llegue el momento, ustedes lo sabrán.”
Una actuación que no parece la de alguien que quiere retirarse
James entregó 24 puntos, 12 rebotes, 3 asistencias y un tapón en el Juego 4 — dándolo todo en ambos extremos de la cancha. Una actuación que no se parece a la de un jugador que quiere colgar los tenis.
El alero de 41 años habló extensamente sobre el “proceso” del baloncesto y su rutina que le ha permitido mantenerse en la élite por más de dos décadas. Cuando le mencionaron la posibilidad de que haya perdido el amor por el juego, reaccionó con rechazo.
“Dejé todo lo que pude en el piso. Controlo lo que puedo controlar y puedo salir de la cancha diciendo que, aunque odio perder, estaba enfocado en lo que necesitábamos hacer. No veo mi año como una decepción, eso seguro.”
Incluso Dillon Brooks de los Suns, presente en el partido, opinó: “No creo que sea su último año. Creo que le queda uno más.”
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Redick lo dice sin filtros: “No somos suficientemente buenos”
El entrenador JJ Redick fue brutalmente honesto en la rueda de prensa posterior al partido:
“Creo en la continuidad. Pero creo que si estás intentando ganar un campeonato — y esta organización lo está — tienes que ser realista y evaluar dónde estás, y no somos suficientemente buenos ahora mismo. Probablemente habrá algo de continuidad y probablemente no, pero eso es para lo que son los próximos dos meses.”
Una declaración que abre la puerta a cambios significativos en el roster durante el verano.
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Las preguntas del offseason
El futuro inmediato de los Lakers está lleno de incertidumbre. Austin Reaves, Marcus Smart y Deandre Ayton — el 60% del quinteto titular en los playoffs — tienen opciones de jugador para la temporada 2026-27. La directiva tendrá que presentarle a James un plan creíble para seguir siendo parte de un contendiente real.
Y la pregunta más difícil de todas: ¿conviene más retener a James — que tendrá 42 años al final de la próxima temporada — o comprometerse completamente con un sistema centrado en Luka Dončić, cuando el esloveno regrese de su lesión?
Los números del postseason de los Lakers no ayudan: un rating ofensivo de 109.6 con James como primera opción — comparable a equipos de fondo de tabla en temporada regular — y un net rating que los coloca entre las 10 peores unidades de los playoffs.
El legado en Los Ángeles
James lleva ocho temporadas con los Lakers — más que con cualquier otro equipo en su carrera. Sus logros en púrpura y dorado incluyen el campeonato de 2020 y el récord de anotación histórica de la NBA superando a Kareem Abdul-Jabbar en 2023.
Antes de cada partido en el Crypto.com Arena, el marcador muestra un montaje de los momentos más icónicos de la franquicia — con Magic Johnson, Shaquille O’Neal y Kobe Bryant. James también aparece. Su legado en Los Ángeles, aunque no tan mítico como algunos de sus predecesores, merece un final digno.
Si ese final será en púrpura y dorado, en Cleveland, en Nueva York o junto a Steph Curry en Golden State — esa es la pregunta que mantendrá al mundo del baloncesto en vilo durante los próximos meses.