Lo que vivimos este domingo en el Toyota Center no fue solo una derrota de los Los Angeles Lakers 115-96 ante los Rockets de Houston; fue un viaje al pasado que nadie quería hacer. LeBron James, quien venía promediando 25.3 puntos en la serie, se quedó en apenas 10 puntos, encestando solo 2 de sus 9 intentos al aro.

Para que usted entienda la magnitud del “juidero”: según datos de ESPN Insights, la última vez que LeBron encestó dos o menos tiros de campo en un juego de postemporada fue en el Juego 5 de las Finales de Conferencia de 2014 (¡hace 12 años!), cuando todavía vestía el uniforme del Miami Heat y se enfrentaba a los Pacers de Indiana. ¡Para ese entonces, ningún otro jugador del roster actual de los Lakers estaba siquiera en la NBA!

Un laberinto defensivo y el peso de los años

¿Qué pasó con “El Rey”? Los Rockets, que se jugaban la vida para evitar la escoba, le montaron una “guerrilla” defensiva. Entre Amen Thompson, Tari Eason y Jabari Smith Jr., le cerraron todos los caminos, forzándolo a cometer 8 pérdidas de balón.

Aunque repartió 9 asistencias y bajó 4 rebotes, el cansancio fue evidente. A sus 41 años, jugar con solo un día de descanso tras la remontada épica del Juego 3 parece haberle pasado factura. Los Lakers se vieron lentos, especialmente en un tercer cuarto donde permitieron 34 puntos y perdieron el control del partido.

¿Hay razones para el pánico?

A pesar del “macar”, la historia dice que no hay que desesperarse. En aquel 2014, tras ese juego para el olvido, LeBron y el Heat terminaron eliminando a los Pacers en seis juegos. Actualmente, los Lakers lideran la serie 3-1 y ningún equipo en la historia de la NBA ha remontado un 0-3 inicial.

La buena noticia es que el Juego 5 no será hasta el miércoles en Los Ángeles, lo que le da a LeBron dos días completos para meter los pies en hielo, tomarse su cafecito y recuperar el “flow”.

¿Usted cree que a LeBron ya le está pesando la edad para series tan intensas o los Rockets simplemente encontraron la fórmula para frenarlo?