El nombre de Trey Murphy III promete ser uno de los más sonados durante el mercado de pases de la NBA. El polivalente alero de los Pelicans de Nueva Orleans, quien viene de firmar la mejor temporada de su carrera con promedios individuales de 21.5 puntos, 5.7 rebotes y 3.8 asistencias, se encuentra en la órbita de varios equipos debido a los fuertes rumores de traspaso que rodean a su franquicia.

Sin embargo, antes de convertirse en una de las figuras más cotizadas del negocio, el jugador de 25 años tuvo que recibir una dura e inolvidable dosis de realidad. Durante su participación en el pódcast “Young Man & the Three”, Murphy III desenterró una anécdota “realmente loca” que vivió en el año 2018, durante su época de novato universitario con la Universidad de Rice.

Un fantasma en un pequeño gimnasio de España

La historia se remonta a una gira de preparación en territorio español, justo antes de que Murphy disputara su primer partido oficial en el baloncesto colegial de los Estados Unidos. Mientras realizaba las rutinas de calentamiento y las tradicionales líneas de bandejas en un modesto gimnasio local, el alero divisó algo extraño en la mitad de la cancha contraria.

“Miro hacia el otro extremo y veo a un tipo con el brazo completamente tatuado. Pensé: ‘Se parece un poco a Ricky Rubio. Pero, ¿por qué razón estaría Ricky Rubio jugando contra la Universidad de Rice en este preciso momento?'”, relató Murphy entre risas.

Para el asombro del joven prospecto, el entrenador del equipo le confirmó que el misterioso jugador era, en efecto, el entonces armador de los Utah Jazz en la NBA.

Siete triples de pura realidad

La sorpresa inicial se transformó rápidamente en una pesadilla deportiva sobre el tabloncillo. Ricky Rubio, quien históricamente arrastró la etiqueta en los Estados Unidos de no ser un tirador consistente a larga distancia, desató un verdadero vendaval ofensivo aquella tarde.

  • El castigo: El base español castigó sin piedad a los jóvenes universitarios encestando siete triples en el partido.

  • La lección: “Yo pensaba: ‘Si este tipo que no es un gran tirador en la liga nos está metiendo siete triples, ¿qué diablos significa esto para mi futuro?’. Me quedé completamente asombrado, no les voy a mentir. Fue una locura. Nos hizo ver como si fuéramos unos simples niños”, confesó Murphy III.

Ricky Rubio terminó jugando 12 exitosas temporadas en el mejor baloncesto del mundo antes de anunciar su retiro definitivo de la NBA en el año 2024 tras un acuerdo con los Cavaliers de Cleveland, regresando posteriormente a las canchas europeas para defender los colores del Joventut Badalona.

Para Trey Murphy III, aquella humillación en España terminó siendo la bendición que necesitaba: el baño de agua fría que le enseñó el abismal nivel que se requiere para sobrevivir y brillar en el ecosistema de la NBA.