Nueva York lleva 27 años esperando este momento. Los Knicks están a una sola victoria de regresar a las Finales de la Conferencia Este — algo que no logran desde 1999 — y el dominicano Karl-Anthony Towns es una de las piezas más importantes de esa historia en construcción.

Con una ventaja de 3-0 sobre los 76ers de Filadelfia, y una racha de seis victorias consecutivas en estos playoffs, Nueva York ha demostrado ser el equipo más sólido y dominante del Este. Y detrás de esa dominancia hay una transformación táctica que nadie anticipaba: la reinvención de KAT.

La transformación que lo cambió todo

Durante la temporada regular, Karl-Anthony Towns fue inconsistente. El dominicano, conocido por ser uno de los mejores anotadores entre los pivotes de la liga, tardó en adaptarse al sistema de los Knicks. Las críticas llegaron. Las dudas también.

Entonces llegaron los playoffs. Y con ellos, un ajuste táctico del entrenador Mike Brown que lo cambió todo.

Towns dejó de ser el anotador tradicional que opera cerca del aro y se convirtió en un “point-center” al estilo de Nikola Jokic — recibiendo el balón en el poste alto, detrás de la línea de tres puntos, y tomando las decisiones que antes tomaba el base.

El efecto fue inmediato y devastador para los rivales. Con Towns operando desde esa posición, Jalen Brunson se libera de sus responsabilidades de creación y puede enfocarse en atacar el aro. Y Towns, desde el poste alto, tiene cuatro opciones simultáneas: pasar al poste bajo, encontrar a un tirador en las esquinas, penetrar él mismo o lanzar desde afuera.

Ninguna defensa puede cubrirlas todas al mismo tiempo.

Los números que respaldan la transformación

La estadística más llamativa de Towns en estos playoffs no es su anotación — es su combinación de producción en todas las áreas:

  • Juego 1 vs 76ers: 17 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias — victoria 137-98
  • Juego 2 vs 76ers: 20 puntos, 10 rebotes, 7 asistencias — victoria 108-102
  • Juego 3 vs 76ers: 8 puntos, 12 rebotes, 7 asistencias — victoria 108-94

En la primera ronda ante los Hawks, Towns registró dos triple-dobles — el primero de su carrera en playoffs — y promedió 16.3 puntos, 10.3 rebotes y 8 asistencias en apenas 28 minutos por partido, con 59% de efectividad desde el campo y 45% desde el triple.

No son los números de un anotador. Son los números de un facilitador de élite que hace mejor a todos los que lo rodean.

El contrato que se viene: 120 millones sobre la mesa

La actuación de Towns en estos playoffs llega en el momento más oportuno. Al terminar la postemporada, el dominicano y los Knicks se sentarán a negociar su extensión de contrato — con 120 millones de dólares garantizados sobre la mesa por dos temporadas.

Si Towns sigue jugando como lo está haciendo, esa cifra podría quedarse corta. Un jugador que puede promediar dobles-dobles con 7 asistencias en playoffs, que defiende con intensidad y que libera a Brunson para ser el mejor base de la postemporada — ese jugador vale mucho más que lo que muchos pensaban hace apenas un mes.

La racha histórica de los Knicks

Lo que están haciendo los Knicks en estos playoffs no tiene precedentes recientes:

  • Primer equipo en la historia de la NBA en ganar tres partidos consecutivos de playoffs por al menos 25 puntos
  • Primer equipo desde 1996-97 en liderar tres partidos consecutivos de playoffs por al menos 30 puntos
  • Jalen Brunson se convirtió en el jugador con más partidos de 30+ puntos en la historia de los Knicks en playoffs con 24
  •  Seis victorias consecutivas sin perder desde que estaban 2-1 abajo ante Atlanta

El sueño que se acerca

El Juego 4 es este domingo. Si los Knicks ganan, habrán barrido a los 76ers y estarán en las Finales de la Conferencia Este por primera vez en 27 años.

Del otro lado esperará el ganador de la serie entre los Spurs de San Antonio y los Timberwolves de Minnesota — con San Antonio liderando 2-1 gracias a la dominancia de Victor Wembanyama.

Para el baloncesto dominicano, la historia tiene un sabor especial. Karl-Anthony Towns, el hijo de Pamela Towns — dominicana de La Vega — y Karl Towns Sr., está a punto de llevar a los Knicks al escenario más grande del Este. Y lo está haciendo de una manera que nadie anticipaba: no como el anotador que siempre fue, sino como el cerebro de un equipo que sueña en grande.

Nueva York lleva 27 años esperando. Y KAT podría ser quien finalmente les devuelva la gloria.