La marcha de LeBron James ha dado paso, de forma oficial, a la era de Luka Dončić como el eje y consultor absoluto de los Los Angeles Lakers. Lejos de desconectarse durante sus vacaciones en Europa, el esloveno ha estado en constante comunicación con el gerente general Rob Pelinka, validando una hoja de ruta veraniega que busca rodearlo de piezas que se adapten a la perfección a su estilo de juego.
Según informó Dan Woike de The Athletic, Dončić se encuentra “entusiasmado” con los movimientos de este mes de julio, viendo cómo la directiva ha cumplido las promesas que le hicieron al firmar su traspaso a Hollywood.
Los deseos concedidos: Reaves y el ansiado protector del aro
El plan de los Lakers comenzó blindando la base del proyecto con la multimillonaria renovación de Austin Reaves por 185 millones de dólares. A partir de ahí, la prioridad número uno de Luka era conseguir un pívot de élite defensiva, un deseo que se materializó tras los intentos fallidos por Mark Williams y DeAndre Ayton:
Walker Kessler: El pívot, cuyo perfil enamoraba a Dončić desde el año pasado, llega para convertirse en el ancla defensiva del equipo y su principal socio en el pick-and-roll.
Kevon Looney: Para darle profundidad al puesto de pívot, los Lakers sumaron la experiencia del tres veces campeón de la NBA con los Warriors, quien asumirá el rol de suplente de Kessler.
Profundidad en el perímetro y el “Dallas 2.0”
La directiva angelina no ha ocultado su fuente de inspiración para armar este nuevo vestuario. Los Lakers buscan replicar la estructura de los Dallas Mavericks que alcanzaron las Finales de la NBA en 2024 junto a Luka, rodeándolo de defensores físicos, tiradores y creadores secundarios.
Para la rotación exterior, el equipo contará con Quentin Grimes y Collin Sexton como paracaídas cuando Dončić y Reaves necesiten descanso. En las alas, el georgiano Sandro Mamukelashvili se incorpora para compartir minutos con un Jake LaRavia que dejó excelentes sensaciones la campaña pasada.
La gerencia aún no se conforma y busca liberar el contrato de Jarred Vanderbilt para intentar lanzar una ofensiva por Jonathan Kuminga, lo que pondría la guinda al pastel del mercado.
La única espina: Rui Hachimura se muda con el rival
A pesar del notable mercado, la única operación que no dejó plenamente satisfecho a Dončić fue la salida de Rui Hachimura. Si bien el japonés tenía pie y medio fuera por cuestiones financieras, el vestuario lamenta que haya terminado reforzando directamente a Los Angeles Clippers por un contrato de 28 millones de dólares por dos temporadas, donde ahora compartirá posición con el joven español Baba Miller.
Con las peticiones de su superestrella cumplidas y un vestuario hecho a su medida, los Lakers entierran definitivamente el pasado para activar el modo campeón bajo el absoluto reinado de Luka Dončić.