Paul George ha estado en situaciones difíciles antes. El veterano alero de los 76ers de Filadelfia sabe lo que se siente estar contra las cuerdas en los playoffs — y también sabe lo que hay que hacer para salir de ahí.
Después de caer 2-0 ante los Knicks de Nueva York en las semifinales de la Conferencia Este, George fue directo sobre lo que necesita su equipo:
“Nuestro trabajo es ir a casa y ganar en nuestra cancha para mantener la serie viva. Entendemos que en algún momento vamos a tener que robar uno aquí.”
Un Juego 2 muy diferente al primero
La diferencia entre el Juego 1 y el Juego 2 fue notable. En el primero, los Knicks aplastaron a los 76ers 137-98 — una paliza de 39 puntos. En el segundo, Filadelfia compitió, mantuvo la ventaja en varios momentos del partido y solo perdió 102-108.
Y lo hizo sin Joel Embiid, que sigue fuera por lesión.
El problema, según el propio George, fue la energía en los tramos finales:
“Creo que simplemente nos quedamos sin gasolina. Nos pusimos un poco planos. Tuvimos bastantes buenas oportunidades, en su mayor parte. Simplemente no las convertimos.”
George terminó con 19 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y 2 tapones, aunque su efectividad desde el triple fue irregular: 5-13 desde el arco.
El antecedente que da esperanza
Filadelfia tiene un argumento histórico para no rendirse. En la primera ronda, los 76ers perdieron dos veces en casa ante los Celtics de Boston, se pusieron 3-1 abajo y remontaron para ganar la serie. Una de las remontadas más improbables de la postemporada.
Ahora están 0-2 y la serie se traslada a Filadelfia para los Juegos 3 y 4. Si los 76ers pueden ganar en casa — algo que no lograron ante Boston — la serie vuelve a Nueva York con vida.
Curiosamente, en sus cuatro enfrentamientos de temporada regular, los 76ers ganaron dos veces en el Madison Square Garden y los Knicks ganaron dos veces en el Xfinity Mobile Arena. Un dato que sugiere que Filadelfia sí puede ganar en el Garden — si llega a ese punto.
La gran incógnita: Embiid
El factor que puede cambiar todo es la salud de Joel Embiid. El pívot camerunés es duda para el Juego 3 — si regresa y está cerca de su mejor nivel, los 76ers son un equipo completamente diferente. Si sigue fuera, la carga sobre George y Tyrese Maxey será enorme.
Lo que viene
El Juego 3 es este viernes en Filadelfia. Los 76ers llegan con la espalda contra la pared pero con la experiencia de haber remontado situaciones similares esta misma postemporada.
George lo tiene claro: primero ganar en casa. Luego pensar en robar uno en el Garden. Un paso a la vez.