En momentos en que los Knicks de Nueva York se preparan para su primera aparición en las Finales de la NBA desde 1999, han salido a la luz impactantes detalles sobre las negociaciones secretas que mantuvieron con los Mavericks de Dallas antes del cierre de mercado de 2022. Según un reporte de Fred Katz para The Athletic, ambas organizaciones estuvieron cerca de cerrar un canje por el estelar base Jalen Brunson meses antes de que este se marchara libre a la Gran Manzana.

El temor de Dallas y los nexos familiares en Nueva York

La gerencia de los Mavericks decidió iniciar conversaciones con Nueva York debido al creciente temor de perder al jugador sin recibir nada a cambio en la agencia libre. Dallas identificaba a los Knicks como su principal amenaza debido a los profundos e históricos vínculos afectivos y profesionales entre la familia de Brunson y la directiva neoyorquina:

El factor Rick Brunson: En las semanas previas al límite de traspasos de 2022, en Dallas se rumoraba con fuerza que los Knicks contratarían a Rick Brunson (padre de Jalen) como asistente del dirigente Tom Thibodeau.

Vínculos desde la infancia: El presidente de los Knicks, Leon Rose, había sido el agente de Rick y es considerado el amigo familiar más cercano de los Brunson. De hecho, la relación de Jalen con Thibodeau es tan antigua que el base ni siquiera recuerda cuándo lo conoció por primera vez debido a su corta edad.

Aunque en Texas confiaban en que las limitaciones del espacio salarial de los Knicks complicarían una contratación directa en el verano, prefirieron levantar el teléfono e intentar negociar un traspaso inmediato.

Las exigencias de los Mavericks que tumbaron el trato

De acuerdo con la información provista por las fuentes de la liga, las oficinas de ambos equipos discutieron múltiples estructuras y paquetes de jugadores. Los Mavericks mostraron un interés genuino en adquirir a varias de las piezas jóvenes que los Knicks tenían en el banco de reservas en aquel entonces:

Piezas en la mesa: Se discutió un escenario que incluía al armador Immanuel Quickley.

El factor novato: Otra de las propuestas incorporaba los servicios del entonces prometedor debutante Quentin Grimes.

A pesar de que surgieron numerosas variantes en la mesa de negociaciones, todas encallaron debido a una condición innegociable impuesta por la gerencia de Dallas: los Mavericks exigían selecciones de primera ronda del Draft en cada uno de los escenarios planteados. La negativa de Nueva York a ceder sus activos futuros detuvo el canje, permitiendo que meses después lograran firmar a Brunson en la agencia libre sin perder a sus jóvenes talentos, un movimiento que hoy los tiene a las puertas de la gloria de la NBA.