Los Knicks de Nueva York llegan a sus primeras Finales de la NBA desde 1999 con una baja que nadie esperaba. El pívot Mitchell Robinson sufrió una fractura en el dedo meñique a comienzos de esta semana — y no existe fecha prevista para su regreso, según reportaron The Athletic y ESPN este jueves.

Las Finales arrancan el miércoles de la semana próxima.

El impacto en el juego de los Knicks

Robinson no es un jugador de marquesina — sus puntos no aparecen en los titulares. Pero su impacto en la pintura es difícil de reemplazar. Cerró la temporada regular con 8.8 rebotes por partido y fue el cuarto mejor reboteador ofensivo de la liga — una estadística que habla de su capacidad para dar segundas oportunidades al equipo.

Como pieza clave de la segunda unidad de Mike Brown, Robinson aporta presencia física, protección del aro y energía defensiva que los Knicks necesitarán en las Finales.

Su único punto débil conocido — los tiros libres — lo ha convertido en objetivo de rivales en los momentos decisivos. Pero su ausencia en la pintura podría ser un problema mayor que esa debilidad.

El rival que espera: Thunder o Spurs

Los Knicks esperan rival entre los Thunder de Oklahoma City y los Spurs de San Antonio — serie empatada 3-2 con el Juego 6 este jueves.

Si avanza Oklahoma City, los Knicks enfrentarán a Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein en la pintura — dos centros que podrían explotar la ausencia de Robinson.

Si avanzan los Spurs, el problema se llama Victor Wembanyama — el mejor jugador del mundo en este momento, con 7’4″ de estatura y la capacidad de dominar la pintura de maneras que ningún equipo ha podido neutralizar completamente en estos playoffs.

En cualquier escenario, la fractura de Robinson llega en el peor momento posible.

La búsqueda histórica

Los Knicks buscan su primer campeonato desde 1973 — hace 53 años. La última vez que estuvieron en las Finales fue en 1999, cuando cayeron ante los Spurs de Tim Duncan en cinco partidos.

Una baja como la de Robinson no define una serie. Pero en las Finales de la NBA, cada detalle importa.