Oklahoma City Thunder encara una nueva campaña con un objetivo claro entre ceja y ceja: recuperar el trono de la NBA tras haberlo cedido a los New York Knicks la temporada anterior. Con su núcleo principal integrado por Shai Gilgeous-Alexander, Chet Holmgren, Jalen Williams, Ajay Mitchell e Isaiah Hartenstein de vuelta y en plena forma física, muchos especialistas sitúan a la escuadra de OKC como la gran favorita para imponerse en la Conferencia Oeste, incluso frente a la amenaza de unos San Antonio Spurs que mantienen su plantilla intacta.

Sin embargo, en el análisis estratégico sobre el funcionamiento colectivo del equipo emergió un debate crucial en torno a la gestión física de su máxima figura. El analista Kevin O’Connor (Yahoo Sports) planteó que podría avecinarse un “cambio muy sutil” en el esquema ofensivo de Oklahoma City. La llegada en el draft de piezas con capacidad de generación como Aday Mara y Bennett Stirtz, sumada a la progresión y consolidación perimetral de Ajay Mitchell, Jared McCain y Cason Wallace, abre la puerta para que Gilgeous-Alexander empiece a desempeñarse con mayor frecuencia sin la pelota en las manos.

La comparación con Doncic y el impacto del desgaste

La idea fue respaldada por el periodista Sam Amick (The Athletic), quien no dudó en poner como ejemplo de advertencia el estilo de juego y el historial reciente de Luka Doncic, actualmente en Los Angeles Lakers tras su paso por los Dallas Mavericks.

Para Amick, replicar un esquema donde una sola figura monopolice el ataque durante un lustro entero termina pasando factura física a largo plazo. “No puedes pasar cinco años jugando al estilo de Luka en Dallas o incluso en la versión de los Lakers. Eso aplica para SGA, por su longevidad y su desgaste. Especialmente con J-Dub fuera el año pasado, vimos a Shai teniendo que resolverlo todo cada noche”, explicó el especialista.

Amick enfatizó que, tras haberse consagrado como Jugador Más Valioso en temporadas consecutivas (back-to-back MVP) y alcanzar el punto máximo de su dominio individual, lo más natural y sensato para el Thunder es diversificar las opciones ofensivas: “Cambiemos un poco la fórmula, consigamos ayuda y pongámoslo a jugar sin balón”.

Longevidad y salud de cara al noveno año en la liga

Tanto Gilgeous-Alexander (28 años) como Doncic (27 años) arribaron a la NBA en la clase del draft de 2018. No obstante, el rumbo físico de ambos ha tomado caminos contrastantes en las últimas campañas. Mientras Doncic ha cargado con un peso ofensivo abrumador que le ha provocado constantes lesiones musculares —incluido un tirón en el tendón de la corva sufrido precisamente ante el Thunder en abril—, SGA ha logrado mantenerse mayormente sano.

Pese a esa salud favorable, el cansancio acumulado no es un factor menor ahora que el canadiense se prepara para afrontar su novena temporada como profesional. Muestra de esta priorización en su descanso y puesta a punto física fue su decisión de ausentarse de la selección de Canadá para la cuarta ventana de los clasificatorios de las Américas rumbo a la Copa del Mundo FIBA. Administrar los minutos con posesión de Shai no solo enriquecerá las variantes colectivas de OKC, sino que blindará el futuro de su jugador franquicia.