La salida de la familia Buss de la propiedad de Los Angeles Lakers marca el final de una de las etapas más emblemáticas en la historia de la NBA. Para Shaquille O’Neal, quien vivió desde dentro algunos de los años más exitosos de la franquicia, el cambio será extraño, pero también representa una demostración extraordinaria de visión empresarial.

El legendario pívot de los Lakers habló sobre la operación durante una aparición en SportsCenter y expresó su admiración por la familia que estuvo al frente del equipo durante buena parte de su carrera.

Tengo una gran admiración por la familia Buss. Aprendí mucho de visión empresarial observándolos”, explicó O’Neal, quien recordó además cuánto había pagado Jerry Buss originalmente por la franquicia.

Jerry Buss adquirió los Lakers en 1979 por 67,5 millones de dólares, dentro de una operación que también incluyó a los Los Angeles Kings de la NHL y The Forum. Casi cinco décadas después, el valor de la franquicia se ha multiplicado hasta alcanzar niveles extraordinarios.

Precisamente esa diferencia entre la inversión original y el valor actual es lo que llevó a Shaq a calificar la operación como un movimiento empresarial excepcional.

Si los rumores son ciertos y sobre cuánto la vendieron, creo que fue un movimiento empresarial monumental”, señaló el exjugador.

De 67,5 millones a una valoración de 12.500 millones

La magnitud de la transformación resulta todavía más evidente al observar la evolución de la propiedad.

En 2025, la familia Buss vendió una participación de control a un grupo encabezado por Mark Walter, operación que valoró a los Lakers en 10.000 millones de dólares. Los Buss conservaron entonces una participación minoritaria equivalente al 17,8 %.

Ahora, esa participación restante está siendo vendida a los nuevos propietarios mayoritarios, entre ellos el capitalista de riesgo Josh Kushner y el director ejecutivo de Disney, Bob Iger, sobre una valoración de 12.500 millones de dólares.

Es decir, la participación de la familia está siendo transferida en un contexto en el que el valor atribuido a toda la franquicia ha aumentado otros 2.500 millones de dólares respecto a la valoración utilizada en la operación de 2025.

Para Shaq, el resultado habla por sí solo.

Desde el punto de vista empresarial, desde lo que pagaron hasta lo que vendieron, hay que aplaudir”, afirmó.

La expresión utilizada por el cuatro veces campeón de la NBA resume su valoración de una operación que no analiza únicamente desde la perspectiva deportiva, sino también desde la evolución económica de una de las marcas más importantes del deporte estadounidense.

Una relación que marcó la carrera de Shaq

La reacción de O’Neal tiene un componente especialmente significativo porque su vínculo con los Lakers estuvo directamente relacionado con la era Buss.

Shaq llegó a Los Ángeles en 1996 y se convirtió en la pieza central de un equipo que posteriormente dominó la NBA. Con los Lakers conquistó tres campeonatos consecutivos entre 2000 y 2002, antes de abandonar la organización en 2004.

Por ello, el exjugador reconoce que la desaparición de la familia Buss de la estructura accionarial será difícil de asimilar para quienes asociaron durante décadas el nombre de la franquicia con Jerry Buss y posteriormente con sus hijos.

Será diferente no saber que la familia Buss está allí con los Lakers. Pero quiero desearles lo mejor. Quiero felicitarlos”, manifestó.

Su comentario refleja una diferencia importante entre dos aspectos de la operación: el negocio puede considerarse exitoso para los vendedores, mientras que emocionalmente representa el cierre de una época.

El final de casi medio siglo de historia

La importancia de los Buss trasciende incluso los tres campeonatos que Shaq consiguió con el equipo. La familia estuvo vinculada a los Lakers durante casi medio siglo, período que abarcó generaciones de grandes jugadores y 11 campeonatos.

Durante ese tiempo, la franquicia consolidó una identidad que se convirtió en una de las más reconocibles del deporte mundial. El legado de la familia estuvo asociado a distintas generaciones de estrellas y a algunos de los momentos más importantes de la historia reciente de la NBA.

Ahora, con Kushner e Iger preparados para asumir el control junto al grupo encabezado por Walter, los Lakers entran en una etapa desconocida.

La transición, sin embargo, no significa que desaparezca de inmediato todo vínculo con la era Buss en términos históricos. Su legado permanece asociado a una franquicia que pasó de tener un precio de adquisición de 67,5 millones de dólares en 1979 a alcanzar una valoración de 12.500 millones en la actualidad.

Para Shaquille O’Neal, esa evolución constituye precisamente la mejor prueba del éxito empresarial de la familia. Y aunque admite que será extraño ver a los Lakers sin los Buss, su mensaje final fue de reconocimiento: la historia deportiva que construyeron y el valor económico que consiguieron generar difícilmente pueden separarse.