Aunque San Antonio los humilló por 29 puntos y puso la serie 3-2, Naz Reid asegura que Minnesota sabe cómo salir del hoyo. “Ya hemos estado aquí”, advirtió el delantero tras el Juego 5. Con la temporada en juego, los Wolves regresan al Target Center obligados a frenar a Wembanyama o preparar las vacaciones. ¿Habrá Juego 7 o los Spurs liquidan el viernes?
Los Minnesota Timberwolves sufrieron un colapso total en el Juego 5, cayendo 126-97 ante unos San Antonio Spurs que parecen haber encontrado la fórmula para borrar del mapa a la defensa de Chris Finch. Sin embargo, en un vestuario que olía a derrota, Naz Reid alzó la voz para calmar las aguas.
La voz de la calma en medio del caos
Reid, quien fue el blanco del polémico codazo de Wembanyama en el juego anterior, fue claro sobre la situación actual:
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Cero pánico: “Sabemos lo que tenemos que hacer. Hemos estado en esta situación antes. No es momento de entrar en pánico, es momento de mantener la calma y jugar nuestro baloncesto”, declaró Reid a The Athletic.
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Rendimiento bajo la lupa: Naz estuvo discreto en el Juego 5, aportando solo 12 puntos y metiéndose en problemas de faltas (4), algo que Minnesota no puede permitirse si quiere sobrevivir.
La clave: Frenar al “Alien”
Para que los Wolves fuercen un séptimo partido, necesitan que la mejor versión de Naz Reid aparezca este viernes:
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Versatilidad necesaria: Con Rudy Gobert sufriendo para perseguir a Wembanyama en el perímetro, la agilidad de Reid en ambos lados de la cancha es la única esperanza de Minnesota.
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El factor Target Center: Los Wolves confían en que su fanaticada sea el “jugador número seis” para detener la inercia de unos Spurs que vienen jugando un baloncesto de otro planeta.
Contra la pared
La historia dice que los Spurs tienen el 81.5% de probabilidades de ganar la serie tras llevarse el Juego 5, pero Minnesota ya demostró en la ronda anterior ante Denver que saben jugar bajo presión extrema. El tercer cuarto del martes, donde lograron empatar el juego a 61 antes de la debacle, es el pequeño rayo de luz al que se aferran los Wolves.