El baloncesto femenino vive una época de transformación encabezada por una camada de jugadoras versátiles, eficaces y mentalmente maduras, entre las que destaca con luz propia Sonia Elizabeth Citron. La escolta y alero de las Washington Mystics en la WNBA y capitana de Hive en la liga Unrivaled ha pasado en tiempo récord de ser una recluta destacada en la escuela secundaria a convertirse en una estrella doblemente convocada al Juego de Estrellas y convocada a la selección mayor de Estados Unidos.

Dónde nació y quiénes son sus padres

Sonia Citron nació el 22 de octubre de 2003 en White Plains, Nueva York, Estados Unidos. Sus padres son William Citron y Yolanda Citron.

La pasión deportiva y la herencia multicultural marcan profundamente su entorno familiar:

William Citron (padre): De origen estadounidense, cuenta con trayectoria en el baloncesto colegial universitario, habiendo jugado para Bradley University.

Yolanda Citron (madre): Nació en Cabo Verde, al igual que los abuelos maternos de Sonia. La familia posee raíces que la propia jugadora ha descrito como una mezcla negra y portuguesa. Durante su infancia, la familia de Yolanda se trasladó a Dakar, Senegal, país donde vivió antes de emigrar a Estados Unidos alrededor de sus 25 años.

Influencia cultural y deportiva: Sonia creció en un ambiente enriquecido por la gastronomía senegalesa, las canciones caboverdianas y los ritmos de Afrobeats (género del que sigue a artistas como Burna Boy, Wizkid y Omah Lay). En el ámbito deportivo, la vena atlética también la comparte su hermano Will, quien ha competido a nivel universitario en fútbol para Cornell y Virginia.

Formación escolar y brillo universitario en Notre Dame

Aunque comenzó jugando al fútbol, Citron centró su atención en el baloncesto a partir de octavo grado, tomando como referente inicial de estilo a Sabrina Ionescu. Durante su etapa de secundaria en The Ursuline School (New Rochelle, Nueva York) dominó el baloncesto estatal:

  • Promedió 23.8 puntos y 10.6 rebotes como júnior, guiando a Ursuline a un récord invicto de 24–0.
  • En su último año promedió 26.3 puntos y 11.2 rebotes, llevándose el galardón de Miss New York Basketball y acumulando reconocimientos como Gatorade Player of the Year.
  • Catalogada como recluta cuatro estrellas por ESPN, eligió a Notre Dame Fighting Irish sobre universidades como Stanford y Ohio State. En Notre Dame fue elegida Novata del Año de la ACC en 2022 y acumuló inclusiones en los mejores quintetos All-ACC hasta graduarse como una jugadora todoterreno.

Impacto en la WNBA y la liga Unrivaled

Elegida en el puesto 3 de la primera ronda del Draft de la WNBA 2025 por las Washington Mystics, Citron no tardó en demostrar su jerarquía:

  • En su temporada de novata en 2025 fue elegida titular indiscutible, registrando un 44.5% en tiros de tres puntos, participando en el concurso de triples y siendo seleccionada al WNBA All-Star junto a su compañera novata Kiki Iriafen.
  • En la campaña 2026 continuó consolidando su repertorio físico y anotador: firmó un juego histórico de 4×5 contra las New York Liberty (16 puntos, 8 asistencias, 6 rebotes y 5 robos), anotó 32 puntos en una batalla de cuatro tiempos extra contra Portland Fire y volvió a ser elegida All-Star por segundo año seguido.
  • En noviembre de 2025 fue drafteada por Hive BC para la liga Unrivaled, asumiendo de inmediato el rol de capitana del conjunto.

El llamado a la selección mayor para la Copa del Mundo FIBA 2026

Citron cuenta con un exitoso historial en categorías formativas de USA Basketball tras colgarse medallas de oro en el Campeonato FIBA Américas Sub-16 (Chile 2019) y la Copa del Mundo Sub-19 (Hungría 2021).

Su oportunidad con la selección absoluta de Estados Unidos llegó de cara a la Copa del Mundo Femenina FIBA 2026 en Berlín, Alemania. Ante las bajas por motivos de salud de las estrellas A’Ja Wilson y Kelsey Plum, USA Basketball convocó a Citron e Iriafen al plantel que busca el quinto título mundial consecutivo frente a rivales de grupo como China, Italia y Chequia. Con serenidad en la cancha y una ética de trabajo constante, la jugadora de White Plains consolida su estatus en el escenario global.