El vestuario de los Spurs de San Antonio se encuentra concentrado en el inicio de las Finales de la NBA frente a los Knicks de Nueva York. Sin embargo, el entorno del equipo texano se ha visto sacudido por las repercusiones mediáticas tras las explícitas declaraciones de LeBron James. Durante la última emisión de su programa Mind the Game Podcast, el cual conduce junto al ex base Steve Nash, el jugador de la escuadra californiana lanzó un fuerte dardo verbal contra el ex veterano Ron Harper, padre del base novato del conjunto de San Antonio, Dylan Harper.
James no se guardó nada al momento de desglosar la actualidad del joven talento de los Spurs, marcando una línea radicalmente opuesta entre el respeto que le profesa al juvenil y la nula consideración que tiene por su progenitor, declarando textualmente que el chico es grandioso, pero que su padre no vale nada.
El origen del conflicto público entre las leyendas
La tensa relación entre ambos veteranos de las duelas norteamericanas no es un asunto nuevo dentro de los pasillos de la liga. El origen de la disputa pública se remonta al pasado mes de febrero, fecha en la que Ron Harper emitió duras críticas hacia LeBron James, acusándolo de supuestamente haber forzado la inclusión y debut de su hijo, Bronny James, dentro del circuito profesional de la NBA.
Aquellas declaraciones tomaron por sorpresa a la propia familia del exjugador, incluyendo a sus hijos Dylan Harper y Ron Harper Jr., aunque el ex defensor de los Bulls de Chicago decidió mantenerse firme en su postura. Posteriormente, el Rey respondió de forma contundente a los señalamientos de Harper, defendiendo su rol de mentor y la influencia positiva ejercida sobre la carrera formativa de su primogénito.
Respeto mutuo con el novato de San Antonio
A pesar del agrio conflicto que sostiene con el padre, LeBron James ha sido un ferviente admirador de las capacidades de Dylan Harper desde sus compromisos universitarios con el equipo de Rutgers. Ambos atletas han construido una relación de profunda cordialidad y cercanía en el plano personal, al punto de que James suele referirse al base como su sobrino, mientras que el novato le corresponde llamándolo tío.
La valía del joven jugador de los Spurs ha quedado ratificada en la cancha durante su primera experiencia en el profesionalismo. En la campaña regular, el jugador de primer año acumuló promedios de 11.8 puntos, 3.9 asistencias y 3.4 rebotes por presentación, con un destacado 50.5 por ciento de efectividad en tiros de campo. Dichas prestaciones se han elevado en la postemporada, donde registra medias de 13.1 unidades, 5.3 capturas y 2.6 pases para anotación por partido, convirtiéndose en una pieza fundamental para las aspiraciones de campeonato de su franquicia.
Por su parte, el cuestionado Ron Harper completó una extensa trayectoria en la NBA que abarcó desde 1986 hasta 2001, luciendo las camisetas de los Cavaliers de Cleveland, Clippers de Los Ángeles, Bulls de Chicago y Lakers de Los Ángeles. En su palmarés resaltan cinco anillos de campeón, conquistando tres coronas de forma sucesiva en la dinastía de los Bulls a finales de los noventa, y sumando dos trofeos adicionales con la organización angelina al inicio del nuevo milenio.