Los Minnesota Timberwolves se preparan para rendir uno de los mayores homenajes posibles a Kevin Garnett. La franquicia anunció que retirará oficialmente el número 21 que utilizó el histórico ala-pívot, y lo hará en una fecha especialmente significativa: el 28 de febrero, durante una visita de los Boston Celtics, otro de los equipos en los que Garnett construyó parte de su legado en la NBA.

La ceremonia será mucho más que el acto de colgar una camiseta en lo alto del pabellón. De acuerdo con el anuncio realizado por Minnesota, el homenaje será el punto central de una celebración que se extenderá durante toda la temporada y que estará dedicada al impacto que Garnett tuvo en la franquicia, en el estado de Minnesota y en varias generaciones de aficionados al baloncesto.

La elección del rival añade un componente especial a la ceremonia. Garnett disputó sus primeras 12 temporadas en la NBA con los Timberwolves, organización a la que llegó a convertir en protagonista de la Conferencia Oeste. En 2007 fue traspasado a Boston, donde terminó consiguiendo el único campeonato de su carrera.

Con los Celtics, Garnett conquistó el anillo de campeón en 2008, pero su vínculo con Minnesota permanece como uno de los más importantes en la historia de la franquicia. Allí construyó prácticamente todos los principales récords individuales del equipo y se convirtió en el jugador más representativo de sus primeros años de competitividad.

Garnett, integrante del Salón de la Fama del Baloncesto, condujo a los Timberwolves a ocho apariciones consecutivas en los playoffs entre 1997 y 2004. Ese período marcó la etapa de mayor continuidad competitiva de Minnesota durante sus primeros años en la NBA.

Su impacto estadístico también explica por qué la organización considera el número 21 como una pieza fundamental de su historia. Garnett continúa siendo el líder histórico de los Timberwolves en puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones.

A esa colección de récords se suma un logro que lo distingue dentro de la franquicia: Garnett es el único jugador en la historia de los Timberwolves que ha ganado el premio al Jugador Más Valioso (MVP) de la NBA. Lo consiguió en la temporada 2003-04, precisamente durante una de las etapas más exitosas del equipo.

El reconocimiento llega además cuando Garnett tiene 50 años, y lo convierte apenas en el segundo jugador cuyo número será retirado oficialmente por Minnesota.

El primero fue Malik Sealy, cuyo número 2 fue retirado después de su fallecimiento en 2000, ocurrido en un accidente de tráfico. Con el homenaje a Garnett, los Timberwolves vuelven a reconocer formalmente a una figura que marcó una época dentro de la organización.

La ceremonia también representa una especie de cierre simbólico en la relación entre Garnett y la franquicia. Durante varios años, el exjugador mantuvo una relación distante con el anterior propietario de los Timberwolves, Glen Taylor. Esa situación había complicado su vínculo público con la organización pese a la magnitud de su legado deportivo.

La actual propiedad, encabezada por la exestrella del béisbol Alex Rodríguez y Marc Lore, ha adoptado una posición diferente y considera que retirar el número 21 constituye el máximo reconocimiento que la franquicia puede ofrecerle.

“Retirar el número 21 es el máximo reconocimiento a todo lo que (Garnett) ha significado para esta franquicia y nuestros aficionados”, señalaron Rodríguez y Lore.

La decisión también crea un interesante vínculo entre dos etapas de la carrera de Garnett. Minnesota fue el lugar donde se convirtió en una superestrella y obtuvo el MVP, mientras que Boston fue la organización con la que consiguió el campeonato que le faltaba.

Los Celtics, por su parte, ya habían reconocido su trayectoria al retirar el número 5 de Garnett en 2022. Ahora será Minnesota la que coloque su número 21 entre los símbolos que representan la historia de la franquicia.

El homenaje del 28 de febrero tendrá, por tanto, un significado especial. Garnett será reconocido por la organización en la que pasó los primeros 12 años de su carrera, ante el equipo con el que conquistó su único campeonato y frente a dos aficiones que fueron testigos de diferentes capítulos de su trayectoria.

Para los Timberwolves, retirar el número 21 no supone únicamente reconocer los números acumulados por Garnett. Es también una manera de identificarlo como la figura que ayudó a establecer una cultura competitiva en una franquicia que todavía buscaba su identidad en la NBA.

Con ocho participaciones consecutivas en playoffs, un MVP, los principales récords estadísticos de Minnesota y una influencia que trascendió la cancha, Garnett deja un legado que ahora tendrá una representación permanente en la casa de los Timberwolves.