La histórica barrida de los New York Knicks sobre los Cavaliers de Cleveland en las Finales del Este sigue dejando tela por cortar, pero esta vez el protagonismo se trasladó fuera de las canchas. Durante la última edición de su pódcast New Heights, la superestrella de la NFL y jugador de los Kansas City Chiefs, Travis Kelce, reveló una divertida e íntima infidencia: cómo su pareja, la cantante Taylor Swift, estuvo a punto de hacerlo traicionar a su equipo natal para vestir los colores de la “Gran Manzana”.
Kelce, un orgulloso nativo de Cleveland Heights que recientemente se convirtió en inversionista minoritario de los Guardianes de Cleveland en el béisbol de la MLB, es un ferviente seguidor de los Cavaliers desde su infancia. Sin embargo, el arrastre de Taylor y sus viejos lazos con Nueva York casi provocan un “terremoto” en su lealtad deportiva.
El poder de Taylor Swift y la tentación de los Knicks
En la conversación, Kelce admitió entre risas que son contadas con los dedos de una mano las franquicias deportivas que han logrado que Taylor Swift se ponga una camiseta oficial, y los Knicks de Nueva York forman parte de ese selecto club.
“No muchos equipos han logrado que Taylor use su camiseta, diré eso, y los Knicks lo hicieron. Obviamente, Carmelo Anthony y Amar’e Stoudemire son dos de mis malditos jugadores favoritos… Si me daban una foto con esos tipos, yo mismo me ponía la camiseta de los Knicks en ese instante”, confesó el jugador de la NFL de forma jocosa.
Kelce detalló cómo reaccionó la intérprete de “Blank Space” cuando planearon asistir a presenciar el Juego 3 de la serie en el Rocket Arena de Cleveland:
“Evidentemente, Tay tiene muchos lazos con Nueva York. Cuando llegó el momento de ir al juego de los Cavs, ella me dijo de inmediato: ‘¡Oh, qué bien! Van contra los Knicks. ¡Qué dulce! Ya los he visto jugar antes'”.
Una cita “salada” en primera fila
La pareja acaparó todas las miradas del mundo del entretenimiento y del deporte al sentarse en primera fila (courtside) para presenciar el tercer choque de la serie. Desafortunadamente para el receptor de los Chiefs, la presencia de su amada no le trajo suerte a su equipo local, ya que los Cavaliers terminaron perdiendo ese compromiso por una diferencia de 13 puntos ante la escuadra neoyorquina.
Ese partido terminó marcando el principio del fin para Cleveland, que posteriormente caería fulminado y barrido en cuatro juegos consecutivos ante el imponente ritmo de los Knicks. Para Travis Kelce, el consuelo fue haber disfrutado de una cita espectacular, aunque haya tenido que morder el polvo de la derrota ante la franquicia que su novia lleva guardada en el corazón.