El momento de dominación absoluta que se esperaba por parte del Oklahoma City Thunder nunca llegó en estas Finales de la Conferencia Oeste. Tras sufrir una aplastante derrota por 118-91 el pasado jueves en el Frost Bank Center ante los Spurs de San Antonio, los actuales campeones de la NBA se ven obligados a disputar el escenario más electrizante del deporte: un decisivo e impredecible Juego 7 este sábado por la noche.
A pesar de que el impulso y el factor anímico parecen estar del lado de Victor Wembanyama y los Spurs, Oklahoma City se transforma en un monstruo completamente diferente cuando juega ante su público en el Paycom Center. Más allá de la ventaja de la localía, existen tres razones de peso —con nombres y apellidos— que inclinan la balanza a favor del Thunder para sellar su boleto a las Finales de la NBA por segundo año consecutivo:
1. La agresividad de Shai Gilgeous-Alexander en la línea
La implacable defensa de San Antonio ha logrado contener al dos veces MVP de la temporada regular y actual MVP de las Finales, limitándolo en el sexto compromiso a un gris 6 de 18 en tiros de campo y apenas tres intentos desde la línea de lances libres en 28 minutos de acción. Sin embargo, es casi imposible que esa estadística se repita en el juego definitivo.
Especialista desde la línea: Gilgeous-Alexander lideró la liga en la temporada regular con un promedio de 7.9 tiros libres anotados por partido.
El factor arbitraje: Siendo un maestro en provocar el contacto físico y conseguir silbatos a su favor, se proyecta que el cuatro veces miembro del Primer Equipo All-NBA ataque la pintura con mucha mayor agresividad en casa, asegurando puntos fáciles para su escuadra.
2. Una versión más afinada de Jalen Williams
El escolta All-Star ha vivido una postemporada marcada por la adversidad debido a una persistente distensión en el tendón de la corva que lo obligó a perderse la mitad de esta serie. En su regreso a las canchas el jueves tras ocho días de inactividad, se le notó severamente limitado, registrando apenas un punto y dos pérdidas de balón en 10 minutos de juego.
No obstante, ese tramo de acción sirvió para que “J-Dub” sacudiera el óxido de sus piernas sin experimentar un desgaste físico excesivo debido a que el partido se definió temprano. Aunque el dirigente Mark Daigneault no ha confirmado oficialmente su estatus para el sábado, si Williams recibe la luz verde médica, su aporte en el costado ofensivo debería ser considerablemente más eficiente y oportuno jugando en territorio conocido.
3. El factor Alex Caruso en el Paycom Center
Si Oklahoma City logra avanzar a la serie por el campeonato el próximo 3 de junio, el veterano Alex Caruso emergerá como el héroe silencioso de la hazaña. El dos veces campeón de la NBA ha demostrado que no se siente del todo cómodo jugando en la casa de los Spurs, registrando apenas siete puntos en el sexto encuentro y pasando casi desapercibido en la derrota del Juego 4.
Sin embargo, la historia cambia drásticamente cuando pisa la duela de Oklahoma:
Despliegue ofensivo: Caruso explotó con partidos de 31, 17 y 22 puntos en los últimos tres compromisos celebrados como locales.
Efectividad y defensa: En esos tres choques, lanzó para un soberbio 50% o más de campo, sumó al menos cinco asistencias en dos ocasiones y acumuló un total de seis robos de balón.
Siendo el motor energético de la banca del Thunder, Caruso aprovechará las libertades ofensivas que genere la doble marca sobre figuras como Shai o Chet Holmgren para castigar a la defensa de San Antonio con su característico tiro exterior y su asfixiante intensidad defensiva.