El base de Indiana responde a quienes lo tildan de sobrevalorado con un triple decisivo ante los Cavaliers, mientras la leyenda Shaq lo respalda públicamente y su impacto en la serie se vuelve imposible de ignorar.

El renacer de un líder bajo presión: Haliburton en modo superestrella

En el corazón de la postemporada de la NBA, hay momentos que separan a los jugadores comunes de las verdaderas estrellas. Tyrese Haliburton, base de los Indiana Pacers, acaba de entregar uno de esos momentos. Con un triple espectacular sobre la bocina que selló una victoria 120-119 ante los Cleveland Cavaliers en el Juego 2 de las Semifinales de la Conferencia Este, el joven armador respondió con contundencia a una narrativa que lo venía persiguiendo: ser un jugador “sobrevalorado”.

Lo llamaron así en encuestas anónimas entre jugadores. La afición de los Cavaliers lo gritó en coro desde las gradas. Incluso fue blanco de críticas por parte de exjugadores, como Tim Hardaway Sr., quien declaró que “iría tras él” si todavía jugara. Pero Haliburton no solo ha resistido ese ruido, ha florecido en medio de él. Con esta última hazaña, cimenta una reputación que crece partido tras partido, y encuentra un poderoso aliado en una de las voces más respetadas del baloncesto: Shaquille O’Neal.

Shaq toma postura: “Haliburton no está sobrevalorado, es un gran jugador”

Durante el programa “Inside the NBA” en TNT, Shaq fue tajante: “Primero que todo, Tyrese Haliburton no es un jugador sobrevalorado. Es un gran jugador y juega de la manera correcta. Todos los niños allá afuera, los que no pueden saltar mucho o no tienen el tiro de Curry, deberían verlo y aprender de todo lo que hace”.

La declaración de O’Neal, cuatro veces campeón de la NBA y tres veces MVP de las Finales, no es menor. Shaq ha sido históricamente muy crítico con los jugadores que no responden en momentos de presión. Que hoy defienda abiertamente a Haliburton es un testamento al impacto real del jugador en la cancha.

El combustible del escepticismo: cómo Haliburton transforma las críticas en victorias

La historia de los Pacers en esta postemporada parece escrita con tinta de resistencia. Haliburton ya había sido clave para eliminar a los Milwaukee Bucks en un partido memorable que terminó en tiempo extra. Ahora, ante Cleveland, lo volvió a hacer. Indiana perdía por 20 puntos y se encontraba abajo 119-112 a falta de 47 segundos. Lo lógico hubiera sido rendirse. Pero Rick Carlisle, Haliburton y compañía no conocen esa palabra.

Con la ayuda de Pascal Siakam y Aaron Nesmith, el equipo recortó la desventaja. Haliburton falló un tiro libre que parecía sentenciar todo, pero Myles Turner luchó el rebote, lo rescató y se lo devolvió. Haliburton no desaprovechó su segunda oportunidad: paso atrás y triple letal. La Arena enmudeció.

Una actuación completa que trasciende el triple final

Aunque su disparo final fue el clímax, Haliburton ofreció mucho más. Terminó el partido con 19 puntos (7 de 11 en tiros de campo), nueve rebotes, cuatro asistencias y un bloqueo. Su presencia fue decisiva en ambos extremos de la cancha. Y aunque los reflectores también apuntan con razón a Myles Turner y Nesmith (ambos con 23 puntos), y al gran trabajo de Nembhard (13 asistencias), el motor del equipo sigue siendo Haliburton.

También merece reconocimiento el impacto de Bennedict Mathurin saliendo desde la banca, así como la consistencia de Siakam, quien ha sido la figura más destacada del equipo durante la temporada 2024-25. Sin embargo, cuando el momento más apremiante llegó, fue Haliburton quien dio un paso adelante.

Más allá de los números: liderazgo, carácter y futuro

Lo que está haciendo Haliburton va más allá de los números. Está transformando su narrativa a base de carácter, resiliencia y juego colectivo. Está guiando a un equipo joven y talentoso con madurez y sangre fría. La serie aún no está definida, pero Indiana ahora lidera 2-0 y la balanza comienza a inclinarse.

Shaq lo ve. La afición empieza a verlo. Y quizá sus colegas, aquellos que lo votaron como “el más sobrevalorado”, pronto también tendrán que reconocerlo. Porque en los playoffs, no hay escondite: el talento brilla, la presión define y la historia se escribe con cada posesión.

La narrativa cambia… y Haliburton la escribe a su manera

En una liga donde las estrellas nacen y caen con rapidez, Tyrese Haliburton está demostrando que no solo pertenece, sino que tiene lo necesario para ser un protagonista por muchos años. Con cada triple, cada asistencia y cada victoria, entierra una narrativa injusta y construye la suya propia: la de un líder con temple de acero y habilidades únicas. Indiana tiene razones para soñar. Y su base, a pesar del ruido externo, sigue dejando claro que lo mejor aún está por venir.

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