En el baloncesto, como en la vida, hay gente que cae mal sin razón, y Rudy Gobert es el ejemplo perfecto. Pero una cosa es que no te guste su estilo y otra muy diferente es ignorar la realidad. Mientras la NBA se desvive en elogios por el novato sensación Victor Wembanyama, una estadística “asesina” acaba de confirmar que a Gobert le hicieron un “fo” injustificable en la votación para el Jugador Defensor del Año (DPOY).
El Rey del “Uno contra Uno”
Si usted cree que Gobert es solo un poste que bloquea tiros cerca del aro, se equivoca medio a medio. Según un reporte de Kevin O’Connor (Yahoo Sports), de los 31 jugadores que defendieron más de 200 jugadas de aislamiento (iso) esta temporada, Rudy Gobert quedó en el puesto #1.
El francés permitió apenas 0.77 puntos por posesión. Para que tengan una idea del nivel: superó a especialistas como Evan Mobley y al mismísimo Bam Adebayo. Lo que estamos viendo es la versión más completa y dominante de Gobert, incluso superior a la que ganó tres premios DPOY en años anteriores. ¡El tipo es una muralla infranqueable!
Poniendo a Jokic en “un puño”
No es coincidencia que los Minnesota Timberwolves tengan la serie empatada 1-1 contra los campeones defensores. En el Juego 2, Gobert le dio una clínica defensiva a Nikola Jokic, obligándolo a fallar tiros que normalmente encesta hasta con los ojos cerrados. Mientras los críticos de Twitter se burlan de él, Rudy está haciendo el trabajo sucio que tiene a Denver sudando frío.
¿Por qué tanto odio contra el francés?
Es una de las tendencias más extrañas en la historia reciente de la NBA. A pesar de los números, a pesar de las victorias y de ser el ancla de la mejor defensa de la liga, Gobert sigue siendo el blanco de burlas. Pero los datos no mienten: dejar fuera de los finalistas a un tipo que lidera la liga en eficiencia defensiva individual es, sencillamente, un “atentado” contra el deporte.
Este jueves la serie se muda a Minnesota para el Juego 3. Si Gobert sigue jugando a este nivel, no solo va a silenciar a Jokic, sino que va a dejar a los votantes de la NBA con la cara larga por haberle negado un premio que tiene su nombre grabado por todas partes. ¡Se armó el lío en la pintura!