Si usted pensaba que los San Antonio Spurs se iban a desinflar sin su fenómeno, el Juego 3 le calló la boca a todo el mundo. Pero ahora, camino al cuarto choque de la serie este domingo en el Moda Center (3:30 PM hora dominicana), la pregunta que tiene a todos los apostadores de cabeza es: ¿Jugará Victor Wembanyama?
Según el reporte de nuestro “insider” Brett Siegel, el estatus oficial del francés es “cuestionable”. Wembanyama sigue atrapado en el estricto protocolo de conmoción cerebral de la NBA tras aquel “fuetazo” que se dio contra el tabloncillo en el Juego 2, donde cayó de cara y nos dejó a todos con el corazón en la boca.
¡El protocolo no perdona! El camino de regreso del “Alien”
Para los que no saben cómo funciona el “juidero” médico de la liga, Wembanyama no puede simplemente decir “estoy bien” y entrar a jugar. Tiene que pasar una serie de pruebas sin presentar síntomas, aumentar la actividad física gradualmente y, finalmente, recibir el visto bueno de los doctores del equipo y de la liga. ¡No hay atajos ni para el MVP!
Sin el “Alien” en el Juego 3, vimos algo de película. Los Spurs borraron una desventaja de 15 puntos en el tercer cuarto para terminar ganando 120-108. Los novatos Dylan Harper (con 27 puntos de leyenda) y Stephon Castle demostraron que en San Antonio hay futuro más allá de las torres gemelas. “Wemby” vio todo desde la banca, con una camisa de colores y celebrando cada canasta como un fanático más.
¿Sentencia de muerte para Portland?
Si Wembanyama regresa este domingo, la serie podría ponerse 3-1, lo que sería el último clavo en el ataúd para los Trail Blazers. Su presencia no es solo por los puntos; es el terror que mete en la zona pintada como el primer Jugador Defensivo del Año unánime. Sin él, Portland tiene un chance; con él en cancha, los Blazers van a tener que tirar desde el parqueo si quieren anotar.
Lo más alarmante para Portland es que San Antonio ya demostró que puede ganar sin su pieza principal. Si los Spurs recuperan a su gigante y mantienen el hambre de sus novatos, preparen la escoba.