Los San Antonio Spurs no solo borraron de la cancha a los Minnesota Timberwolves en el Juego 2, sino que les recetaron una derrota de 38 puntos, la más abultada en la historia de los Wolves en playoffs. Sin embargo, Victor Wembanyama, el hombre que lideró la carga con 19 puntos y 15 rebotes, prefirió honrar el legado de Gregg Popovich en lugar de alardear.
El “Evangelio” según Pop
Aunque Popovich ya no está en el banquillo y funge como presidente de operaciones, su sombra sigue guiando al equipo. Wembanyama dejó claro que el plan para el Juego 3 empieza con autocrítica:
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La frase de oro: “Vamos a ver el video porque, como dice Pop, cuando ganas nunca eres tan bueno como pensabas, y cuando pierdes, raramente eres tan malo. Hay que mantenerse humildes y seguir trabajando”, afirmó “Wemby” tras el partido.
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Dominio total: San Antonio llegó a tener una ventaja de hasta 47 puntos, dejando a Minnesota con un paupérrimo 29.8% de campo en la primera mitad.
Una sinfonía colectiva
Wembanyama no estuvo solo en esta masacre. Los Spurs jugaron un baloncesto coral que recordó las mejores épocas de la franquicia:
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Aporte de lujo: El novato Stephon Castle lideró la anotación con 21 puntos, mientras que De’Aaron Fox añadió 16.
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Banca encendida: Siete jugadores de los Spurs anotaron en doble dígito, incluyendo una actuación brillante del rookie Dylan Harper (11 pts, 7 reb, 5 ast).
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Defensa de hierro: San Antonio limitó a los Wolves a solo 35 puntos en la primera mitad, su cifra más baja de toda la temporada 2026.
La serie se muda al frío
Con el global 1-1, los Spurs viajan ahora a Minneapolis para los Juegos 3 y 4 (viernes y domingo). El mensaje de Wembanyama es claro: la paliza del Juego 2 ya es historia y en territorio hostil necesitarán más que “geometría” y talento para arrebatarle la ventaja de localía a unos Timberwolves que llegarán heridos en su orgullo.